Lo que se suponía que serían unas vacaciones emocionantes en Roma se convirtió en una pesadilla para Helen Taylor, de 56 años, y su esposo David, cuando el personal de la aerolínea Jet2 la consideró "no apta para volar" debido a que la vieron sudando. La pareja, residente en Chester-le-Street, condado de Durham, fue sacada del vuelo que debía llevarlos a Roma desde el aeropuerto internacional de Newcastle.











