“Pasamos un año y medio mandándonos fotos. Encima, él me pedía una foto de ‘algo’”, confesó, en una declaración que rápidamente generó repercusión.
Ansa también explicó por qué se negaba a ese tipo de pedidos y hasta lo planteó desde un lugar profesional. “Yo le decía: ‘pero yo soy periodista’”, relató, dejando en evidencia el límite que marcaba en esa etapa inicial.
Entre risas, también sumó una frase que terminó de graficar el nivel de presión que sentía por la situación: “Imaginate que salía La China con Covid y en bolas. A mí mi jefe me mataba”, lanzó, provocando sorpresa y carcajadas.
De esta manera, la periodista dejó al descubierto un costado desconocido del comienzo de su romance con Diego Mendoza, una historia que nació en plena virtualidad y que, según sus propias palabras, estuvo marcada por mensajes insistentes y pedidos que hoy recuerda como parte de una etapa tan intensa como insólita.