- Extraer el aloe vera: abrir la hoja con cuidado y retirar el gel de su interior.
- Preparar la mezcla: colocar el gel en un recipiente, agregar una cucharadita de aceite de oliva o de coco y sumar una cucharadita de bicarbonato de sodio.
- Mezclar: integrar todos los ingredientes hasta obtener una preparación uniforme.
- Limpiar el rostro: antes de aplicar el tratamiento, asegurarse de tener la cara limpia.
- Aplicar: extender la mezcla sobre el rostro y dejar actuar durante 20 minutos.
- Enjuagar: cumplido el tiempo, retirar la preparación con agua tibia.
Para qué sirve el aloe vera, el aceite y el bicarbonato en la piel
Según explica el médico Enrique Soltanik, cada componente cumple una función dentro de la preparación.
El bicarbonato de sodio actúa como agente exfoliante, ayudando a renovar la superficie de la piel. Por su parte, el aloe vera y el aceite de oliva o de coco aportan la hidratación y elasticidad buscadas con este tratamiento facial.
De acuerdo con el especialista, la combinación busca que el rostro luzca más luminoso, hidratado y elástico. Al finalizar la aplicación, Soltanik asegura: “Tu piel te lo agradecerá”.