Por eso, la escena del Cilindro no necesariamente significa un cambio de lealtad de último momento. Más bien expone la curiosa convivencia de dos pasiones futboleras dentro de una misma familia: por un lado, un padre identificado históricamente con Racing; por el otro, un niño que parece haber encontrado en Estudiantes una camiseta propia, posiblemente también atravesado por el vínculo cotidiano con Sosa.
Las redes sociales hicieron el resto. La negativa de Bautista a ponerse la camiseta de Racing fue tomada como una suerte de pequeña “traición” hacia su padre y aparecieron comentarios que imaginaron la reacción de Cami Homs. “Cami Homs debe estar descostillándose de la risa, no se quiso poner la de Racing”, escribió un usuario. Otro celebró la actitud del niño: “El wachín es Pincha igual, no hay vuelta atrás”.
La situación vuelve a poner bajo la lupa a Cami Homs, Rodrigo De Paul y José Sosa, protagonistas de una familia ensamblada que fue consolidándose con el paso del tiempo. Homs y Sosa tienen actualmente una hija, Aitana, mientras que Francesca y Bautista son los hijos que la modelo tuvo con De Paul.
Pero el episodio ocurre, además, en un momento especialmente particular para De Paul. El futbolista atraviesa una etapa de fuerte exposición mediática junto a Tini Stoessel, mientras la cantante enfrenta un conflicto profesional y económico con su padre, Alejandro Stoessel. Después de 15 años de representación, Tini terminó el vínculo profesional con él y solicitó una auditoría para revisar la estructura económica y societaria relacionada con su carrera. Según los resultados difundidos, la artista no tendría participación en sociedades que administran derechos económicos vinculados con su actividad y su imagen.
Ese conflicto familiar de Tini puso a la pareja nuevamente en el centro de la escena, justo cuando De Paul disfruta de unos días en la Argentina y volvió a mostrarse públicamente en Racing. El jugador incluso definió al Cilindro como “su casa” durante su visita al estadio, donde fue junto a Tini y recibió camisetas para sus hijos.
Y, paradójicamente, entre las camisetas que recibió el futbolista apareció la escena que terminó convirtiéndose en noticia: De Paul quería compartir sus colores con su hijo, pero Bautista ya parece tener los suyos.