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Ni el aire acondicionado ni el termotanque eléctrico: qué electrodoméstico consume más energía

Este popular electrodoméstico puede demandar una potencia equivalente a la de 65 heladeras al mismo tiempo. Cómo reducir su consumo y gastar menos.

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Ni el aire acondicionado ni el termotanque eléctrico: qué electrodoméstico consume más energía. (Foto: ChatGPT)

Ni el aire acondicionado ni el termotanque eléctrico: qué electrodoméstico consume más energía. (Foto: ChatGPT)

En muchas cocinas hay un electrodoméstico que puede pasar desapercibido a la hora de calcular el consumo de energía, pero que tiene una particularidad capaz de impactar en la factura de luz: el horno eléctrico. Aunque permanece encendido durante mucho menos tiempo que otros equipos, su elevada potencia hace que la demanda energética aumente de manera considerable.

La comparación permite dimensionar esa diferencia. Mientras una heladera eficiente puede rondar los 70 watts, un horno eléctrico puede alcanzar los 4.500 watts. En términos de potencia instantánea, esa cifra equivale aproximadamente a la demanda de 65 heladeras funcionando al mismo tiempo.

La diferencia resulta importante porque no se trata de que el horno consuma durante todo el día lo mismo que 65 heladeras. La comparación sirve para entender qué ocurre en el momento en que el equipo entra en funcionamiento. Su potencia es mucho mayor y, durante la cocción, las resistencias necesitan una cantidad considerable de electricidad para generar y mantener el calor.

El dato que explica por qué el horno eléctrico llama la atención

El consumo de un electrodoméstico no depende solamente del tiempo durante el cual permanece encendido. También influye la potencia con la que funciona.

En el caso del horno eléctrico, este factor resulta determinante. El equipo puede permanecer apagado durante buena parte del día y, aun así, generar un consumo relevante cuando se lo utiliza debido a la potencia que necesita para alcanzar las temperaturas de cocción.

Una heladera, en cambio, funciona de una manera diferente. Permanece conectada prácticamente de forma permanente y trabaja durante períodos prolongados, pero su potencia puede ser mucho menor. Una heladera eficiente puede rondar los 70 watts, mientras que un horno eléctrico puede alcanzar los 4.500 watts.

Por eso, la comparación de 65 a 1 debe interpretarse como una referencia de potencia instantánea. Si el horno alcanza los 4.500 watts y una heladera utiliza alrededor de 70 watts, la relación es cercana a 65 veces.

Esto no significa que el horno vaya a consumir durante todo el día la misma cantidad de energía que 65 heladeras. El tiempo de uso es otro de los factores que intervienen en el consumo final.

Por qué el uso del horno puede disparar la demanda

Cuando se enciende el horno eléctrico, sus resistencias comienzan a trabajar para elevar la temperatura del interior. Esa tarea requiere una demanda energética considerable.

El equipo puede estar apagado durante horas y, al momento de utilizarlo, pasar rápidamente a un nivel de consumo muy superior al de otros electrodomésticos de la cocina.

La diferencia también puede observarse frente a equipos como el microondas, la pava eléctrica o el lavarropas. Todos ellos necesitan electricidad para funcionar, pero el horno puede alcanzar una potencia especialmente elevada.

El punto central está, entonces, en distinguir entre potencia y consumo. La potencia indica la cantidad de energía que un aparato demanda en un determinado momento. El consumo total, en cambio, también depende del tiempo durante el cual ese aparato permanece funcionando.

Por eso, un equipo de gran potencia utilizado durante un período corto puede tener un comportamiento diferente al de otro aparato que utiliza menos potencia pero permanece conectado durante muchas horas.

El error que puede aumentar el gasto de electricidad

Uno de los hábitos que puede incrementar innecesariamente el consumo del horno eléctrico es mantenerlo encendido durante más tiempo del necesario.

El precalentamiento es uno de los puntos a los que conviene prestar atención. Muchas personas encienden el horno con bastante anticipación antes de colocar la comida. Sin embargo, según el material de referencia, en muchas preparaciones pueden ser suficientes entre 10 y 15 minutos de precalentamiento.

Mantener el horno funcionando durante 20 o 30 minutos antes de comenzar la cocción puede significar un uso adicional de energía que no siempre resulta necesario.

La recomendación es prestar atención a las indicaciones de cada receta y evitar tiempos de precalentamiento excesivos.

Otro hábito que puede influir es abrir la puerta repetidamente para controlar cómo avanza la cocción.

Cada vez que se abre la puerta, parte del calor acumulado en el interior se pierde. El horno necesita entonces volver a elevar la temperatura y sus resistencias pueden activarse nuevamente para recuperar el nivel de calor requerido.

Por ese motivo, abrir la puerta de manera innecesaria puede aumentar el consumo y también afectar el proceso de cocción.

Qué ocurre cuando se abre la puerta durante la cocción

Abrir la puerta del horno parece un gesto menor, pero puede modificar las condiciones de funcionamiento del equipo.

Cuando la puerta se abre, el aire caliente del interior sale y la temperatura disminuye. Una vez cerrada nuevamente, el horno necesita recuperar el nivel de calor necesario para continuar con la preparación.

Ese proceso implica que las resistencias vuelvan a trabajar para alcanzar la temperatura establecida.

Por eso, evitar abrir la puerta innecesariamente aparece como una de las recomendaciones más simples para aprovechar mejor la energía utilizada.

En lugar de controlar constantemente la comida, resulta conveniente seguir los tiempos indicados en la receta y abrir el horno solamente cuando sea necesario.

En pocas palabras

  • Horno eléctrico: Es el electrodoméstico que más energía consume por su alta potencia instantánea.
  • Comparativa: Su demanda instantánea puede ser equivalente a la de 65 heladeras funcionando a la vez.
  • Uso eficiente: Evitar precalentamientos excesivos y abrir la puerta innecesariamente reduce el gasto de electricidad.
Resumen generado por Thinkindot AI