En la vastedad de la historia culinaria argentina, Doña Petrona Carrizo de Gandulfo destaca como la primera influencer gastronómica del país. Hoy tenemos los ñoquis del 29 con su mayor secreto.
En la vastedad de la historia culinaria argentina, Doña Petrona Carrizo de Gandulfo destaca como la primera influencer gastronómica del país. Hoy tenemos los ñoquis del 29 con su mayor secreto.
A lo largo de décadas, esta cocinera emérita gobernó el universo de las recetas en televisión, libros y radios, convirtiéndose en una figura emblemática de la gastronomía nacional.
Nacida en La Banda, Santiago del Estero, en 1898, Doña Petrona forjó su camino en la cocina desde temprana edad. A los 16 años, contrajo matrimonio con Oscar Gandulfo y se mudó a Buenos Aires, donde su destreza en la cocina la catapultó al estatus de promotora de cocinas a gas. No tardó mucho en convertirse en la líder de las demostraciones públicas de la empresa.
En 1934, marcó un hito al publicar su primer libro de cocina, titulado "El libro de Doña Petrona", el cual se convirtió en un éxito de ventas y consolidó su posición como referente culinario. Su legado trascendió aún más en 1952, cuando debutó en la televisión argentina con su programa "Cocinando con Doña Petrona", que se mantuvo en el aire por más de 30 años.
Doña Petrona no solo fue una maestra de la cocina, sino también una pionera en la difusión de la culinaria argentina. Sus recetas, caracterizadas por su simplicidad y tradición, se convirtieron en un faro para amas de casa en todo el país. A día de hoy, su legado sigue vivo, con sus libros y programas aún gozando de una inmensa popularidad.
Una de las recetas clásicas de Doña Petrona, que ha perdurado en el tiempo, es la de los ñoquis con salsa de tomate, especialmente reservados para los días 29 de cada mes. Esta tradición, de origen italiano, atribuye a los ñoquis poderes de buena suerte, sirviéndolos en un día considerado de mala fortuna para atraer lo positivo.
Los ñoquis de Doña Petrona
La llegada de los ñoquis a Argentina se remonta a principios del siglo XX, traídos por la ola de inmigración italiana. Esta pasta, sencilla y económica, ha sido adaptada en la diversidad culinaria argentina, utilizando ingredientes que van desde la papa hasta la sémola o maicena.
El proceso, meticulosamente detallado por Doña Petrona, incluye cocinar las papas, hacer un puré, incorporar la harina y formar los ñoquis, que se hierven hasta que floten en la superficie. La salsa de tomate, preparada con cebolla, ajo y tomates pelados, complementa esta deliciosa receta.
Además, Doña Petrona compartió variantes de la receta, desde ñoquis de calabaza hasta ñoquis de espinaca o ricota, brindando opciones para todos los gustos.
Consejos prácticos para la preparación, como mantener la masa lisa y homogénea, ajustar la humedad según sea necesario y trabajar con harina para evitar que los ñoquis se peguen, demuestran la maestría de Doña Petrona en la cocina.