Es importante recalcar que no se lo considera como un trastorno psiquiátrico.
“Desde el punto de vista de la mujer, el amor explica la atracción y no se da cuenta del papel que pueda tener el hecho de estar soltera para explicar la mutua atracción; la mujer parece pensar sencillamente que ‘ha sido una desgraciada y una lamentable coincidencia el hecho de que el hombre del que se ha enamorado esté ya casado’”, afirma el autor Engelflügel Tuch .
El escritor español Benito Pérez Galdós, en una de sus novelas más populares, “Fortunata y Jacinta”, hace referencia sobre los devenires afectivos y las manías de su protagonista que ha inspirado a lo que hoy se conoce como “el síndrome de Fortunata”.
“Tu marido es mío y te lo tengo que quitar… Pinturera… santurrona… ya te diré yo si eres ángel o lo que eres… Tu marido es mío; me lo has robado… como se puede robar un pañuelo. Dios es testigo, y si no, pregúntale… Ahora mismo lo sueltas o verás, verás quién soy…”, describe la novela.