1. Preparar la masa
El primer paso es batir la manteca hasta lograr una textura cremosa y uniforme, sin restos duros.
Si la manteca está fría, un truco es colocarla dentro de un vaso con agua caliente durante unos minutos para ablandarla sin que llegue a derretirse.
Luego incorporar el azúcar, el extracto de vainilla y la ralladura de limón. Para aprovechar mejor el aroma del cítrico, conviene rallar la cáscara directamente sobre la materia grasa, ya que allí se conservan sus aceites esenciales. Hay que evitar la parte blanca del limón porque puede aportar un sabor amargo.
Agregar la yema y el huevo entero previamente revisado.
2. Incorporar los ingredientes secos
En otro recipiente, mezclar la harina 0000 junto con el polvo de hornear y tamizar ambos ingredientes antes de incorporarlos a la preparación.
Integrar todo con movimientos suaves hasta formar una masa homogénea. Es importante no amasar de más, ya que el exceso de trabajo puede desarrollar gluten y hacer que las pepas queden duras.
3. El descanso de la masa, un paso clave
Una vez lista, envolver la masa en papel film y llevarla a la heladera.
Un detalle importante es darle una forma plana antes de enfriarla, en lugar de dejarla como una bola. Esto permite que se enfríe más rápido y de manera pareja, facilitando después el armado de las galletitas.
4. Preparar el dulce de membrillo
Mientras la masa reposa, colocar el dulce de membrillo en un recipiente y pisarlo con un tenedor.
Agregar de a poco entre 15 y 30 gramos de agua caliente hasta lograr una textura más cremosa. No es necesario llevarlo al fuego: el agua caliente permite ablandarlo sin riesgo de que se queme.
Una vez frío, colocarlo dentro de una manga pastelera para rellenar las pepas.
5. Formar las galletitas
Precalentar el horno a 180 °C.
Retirar la masa de la heladera y formar bolitas de aproximadamente 20 gramos cada una. Colocarlas sobre una placa con papel antiadherente dejando espacio entre ellas.
Con el dedo pulgar o con un utensilio pequeño, presionar el centro de cada bolita para formar el clásico hueco donde irá el membrillo.
Con estas cantidades se obtienen alrededor de 30 pepas.
6. Rellenar y hornear
Colocar el dulce de membrillo dentro de cada hueco, evitando hacer una montaña de relleno para que no se derrame durante la cocción.
Llevar al horno durante unos 15 minutos, hasta que la base de las galletitas esté dorada.
Una vez listas, retirarlas y dejarlas enfriar sobre una rejilla para que mantengan una buena textura.
El secreto para que las pepas no queden secas
El punto de cocción es fundamental. Si permanecen demasiado tiempo en el horno pueden perder humedad y quedar duras. La señal para retirarlas es cuando la base comienza a tomar color, aunque la superficie todavía conserve un tono claro.
Con estos cuidados, las pepas caseras quedan con el estilo tradicional de panadería: una masa suave y mantecosa, un aroma cítrico y el clásico corazón de dulce de membrillo.