Piernas contra la pared: qué increíbles beneficios tiene para la salud, cómo y cuándo conviene hacerla
La técnica, conocida como Viparita Karani, es recomendada por especialistas por sus efectos positivos en la salud y por su fácil incorporación a la rutina diaria.
La técnica, conocida como Viparita Karani, es recomendada por especialistas por sus efectos positivos en la salud y por su fácil incorporación a la rutina diaria.
En tiempos de rutinas intensas, estrés prolongado y largas horas frente a pantallas o de pie, una práctica sencilla proveniente del yoga gana adeptos por su efectividad y bajo esfuerzo: Viparita Karani, conocida popularmente como “piernas contra la pared”.
Consiste en acostarse en el piso, apoyar los glúteos cerca de una pared y elevar las piernas rectas hacia arriba durante 10 a 15 minutos diarios. Numerosos testimonios y recomendaciones médicas destacan que esta postura actúa como un “reset” para el cuerpo, sin requerir equipamiento ni experiencia previa.
Un video del canal “Mi cuenta médica” en YouTube, con miles de visualizaciones, describe sus efectos principales: mejora el retorno venoso, reduce la hinchazón en las extremidades inferiores, activa el sistema nervioso parasimpático y alivia la tensión lumbar. Lejos de ser una exageración viral, estos beneficios cuentan con respaldo en fuentes médicas confiables.
Qué dice la ciencia sobre el ejercicio de apoyar las piernas sobre la pared
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La Cleveland Clinic (Estados Unidos), por ejemplo, incluye esta técnica entre las inversiones pasivas recomendadas para favorecer el drenaje linfático y venoso mediante la acción de la gravedad, sin la intensidad de posturas más avanzadas como la parada de cabeza.
Circulación y alivio en las piernas: al posicionar las extremidades por encima del nivel del corazón, se facilita el retorno de sangre y linfa hacia el centro del cuerpo. Revisiones clínicas y recomendaciones de flebólogos y sociedades de cirugía vascular lo consideran un recurso efectivo para casos de várices leves, edema por jornadas prolongadas de pie o sentado, hinchazón posparto o fatiga general.
Reducción del estrés y activación parasimpática: como postura restaurativa, promueve la transición al modo “descanso y digestión”. Estudios sobre yoga restaurativo publicados en bases de datos científicas como PubMed asocian esta práctica con disminución del ritmo cardíaco, menor ansiedad y mejor recuperación del sistema nervioso autónomo, lo que favorece el sueño y la relajación general.
Beneficios adicionales: descomprime la zona lumbar, mejora la respiración diafragmática y puede aliviar dolores leves de espalda, calambres menstruales o sensación de pesadez corporal. No sustituye tratamientos médicos, pero se presenta como un complemento accesible.
Cómo hacer el ejercicio
pared
Acostarse boca arriba en el piso, junto a una pared limpia.
Deslizar los glúteos lo más cerca posible de la pared (o dejar unos centímetros si hay tirantez en los isquiotibiales).
Elevar las piernas estiradas, con pies relajados.
Colocar los brazos a los lados, palmas hacia arriba. Cerrar los ojos.
Mantener la postura 10-15 minutos, con respiración lenta y profunda (ideal antes de dormir).
Precauciones necesarias
La práctica no es recomendada, según especialistas, en casos de glaucoma, hipertensión no controlada, afecciones cardíacas graves o hernias importantes. En embarazos avanzados, se sugiere usar soporte bajo la pelvis. Ante mareos, hormigueo intenso o dolor, debe interrumpirse inmediatamente y consultarse a un profesional de la salud.