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Por qué a veces sentimos un chispazo al tocar a otra persona

La electricidad estática explica esa sensación breve de “corriente” en la piel. Qué la provoca, por qué se nota más en ciertos ambientes y cómo reducirla.

Por qué a veces sentimos un chispazo al tocar a otra persona. (Imagen ilustrativa)
Por qué a veces sentimos un chispazo al tocar a otra persona. (Imagen ilustrativa)

Sentir un pequeño chispazo al tocar a otra persona, una puerta, una silla o una prenda es una experiencia bastante común. Muchas veces se describe como que alguien “da corriente”, pero en la mayoría de los casos no se trata de una corriente eléctrica continua, sino de una descarga electrostática breve.

La electricidad estática aparece cuando se acumulan cargas eléctricas en la superficie de un cuerpo. Si esas cargas no logran liberarse de manera gradual, pueden descargarse de golpe al entrar en contacto con otro cuerpo que tiene una carga diferente. Ese intercambio rápido es el que se percibe como un pinchazo, un chasquido o una chispa diminuta.

Qué pasa en el cuerpo cuando aparece el chispazo

Según explica la Universidad de Barcelona, la electricidad estática se produce por la presencia de cargas que quedan acumuladas sobre una superficie. En el caso de una persona, esa acumulación puede generarse durante actividades muy cotidianas: caminar, levantarse de un asiento, sacarse o ponerse ropa, o rozar ciertos materiales.

Cuando dos cuerpos con distinta carga eléctrica se acercan o se tocan, las cargas tienden a desplazarse para equilibrarse. Si la diferencia es suficiente y el contacto se produce de manera rápida, aparece la descarga. Por eso, el “chispazo” puede sentirse tanto al tocar a otra persona como al tocar un picaporte, una baranda, un auto o un objeto metálico.

Esto no significa que una persona esté “cargada” de una forma especial ni que siempre sea la responsable de transmitir electricidad. En realidad, cualquiera de los dos cuerpos involucrados pudo haber acumulado carga previamente. Lo que se siente es el resultado del equilibrio repentino entre esas cargas.

Por qué algunas situaciones favorecen la electricidad estática

El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) señala que una persona puede cargarse electrostáticamente al caminar sobre determinados suelos, al levantarse de un asiento o al cambiarse de ropa. También influyen los materiales que entran en contacto con el cuerpo.

Los materiales aislantes dificultan que las cargas se disipen. Por eso, el calzado con suela de goma puede favorecer la acumulación de electricidad estática, especialmente si se combina con ciertos pisos o alfombras. Algo similar puede ocurrir con fibras sintéticas, plásticos, gomas y otros materiales que no permiten una circulación fácil de las cargas.

El ambiente también cumple un papel importante. Cuando el aire está más húmedo, las superficies suelen conducir mejor y las cargas acumuladas se liberan con mayor facilidad. En cambio, en ambientes secos, esas cargas pueden permanecer más tiempo sobre el cuerpo o los objetos, lo que aumenta la posibilidad de sentir una descarga al tocarlos.

Cómo reducir los chispazos en la vida diaria

Aunque suelen ser inofensivos, estos chispazos pueden resultar molestos. Una forma de disminuirlos es prestar atención a las condiciones que favorecen la acumulación de carga. En espacios muy secos, mejorar la humedad ambiental puede ayudar a que la electricidad estática se disipe con más facilidad.

También puede ser útil revisar el tipo de calzado y los materiales con los que se entra en contacto. Las suelas de goma, determinadas alfombras y algunas prendas sintéticas pueden aumentar la probabilidad de acumular carga. En cambio, ciertos materiales facilitan mejor la descarga gradual y hacen que el fenómeno sea menos perceptible.

Otra medida sencilla es tocar primero un objeto conductor con una parte menos sensible del cuerpo, como los nudillos, antes de apoyar la palma de la mano. Esto no evita la descarga si la carga ya está acumulada, pero puede hacer que la sensación resulte menos intensa.

En definitiva, cuando alguien dice que “da corriente”, lo más probable es que esté ocurriendo una descarga de electricidad estática. Es un fenómeno físico cotidiano, influido por los materiales, el calzado, el tipo de superficie y la humedad del ambiente. Entenderlo ayuda a quitarle misterio y a reconocer por qué aparece más en ciertos lugares o momentos que en otros.