Sobre este punto, la investigadora Hristina Nikolova, de la Northeastern University, destacó que este tipo de engaño puede ser incluso más perjudicial que la infidelidad romántica, porque socava la confianza y dificulta la comunicación abierta, dos elementos fundamentales para que una relación funcione y se mantenga sana.
De hecho, un estudio longitudinal publicado en 2024 en Springer confirmó que las parejas con dificultades para comunicarse son más propensas a ocultar información financiera, lo que a su vez empeora la situación y agrava el deterioro del vínculo.
Una encuesta reciente también arrojó que el 41% de las personas admiten gastar dinero en secreto, y de ese grupo, más del 57% reconocen que esa conducta contribuyó a la ruptura de su relación. Esta conducta es especialmente frecuente en Millennials y Generación Z, quienes, por motivos culturales y económicos, tienden a manejar sus finanzas con mayor independencia, aunque esto no exime la necesidad de mantener transparencia y diálogo en una convivencia compartida.
En definitiva, la infidelidad financiera se ha convertido en un desafío moderno y silencioso que puede destruir la confianza y la estabilidad de muchas parejas. La clave para evitar que esto suceda está en fomentar una comunicación abierta sobre dinero, la transparencia en el manejo financiero y la planificación conjunta.
Tips avalados por la ciencia para mejorar la comunicación en la pareja
1. Tener conversaciones regulares sobre dinero: estudios de la Universidad de Kansas muestran que las parejas que agendan charlas financieras periódicas tienen menor riesgo de conflictos económicos.
2. Hablar desde lo emocional, no solo lo práctico: según el Journal of Family Psychology, expresar cómo nos sentimos con respecto al dinero (miedo, inseguridad, presión) mejora la empatía y reduce la tensión.
3. Usar el método del “nosotros”: decir “cómo manejamos esto juntos” en vez de “tus gastos” o “mi sueldo” genera mayor sensación de equipo, según hallazgos de la Universidad de Denver.
4. Practicar la escucha activa: esto implica no interrumpir, validar lo que el otro dice y evitar respuestas defensivas. Está demostrado que este estilo de comunicación reduce la evasión y los secretos financieros.
5. Establecer reglas claras y flexibles: acuerdos sobre montos de gasto libre, ahorros o deudas compartidas previenen malentendidos. Lo ideal es que se revisen y ajusten periódicamente.