Que consecuencias tiene dormir con la luz encendida
Dormir con alguna fuente de luz, aunque sea tenue, puede generar efectos negativos cuando la exposición es habitual y prolongada, tales como:
-
Sueño superficial, con menor descanso reparador.
Mayor riesgo de síntomas depresivos, según investigaciones del American Journal of Epidemiology.
Incremento del peso corporal, por alteraciones hormonales vinculadas al metabolismo.
Reducción del rendimiento cognitivo, que afecta la atención, la memoria y el estado de alerta.
Qué hacer si hay incomodidad al dormir en total oscuridad
En personas que experimentan ansiedad o inseguridad al dormir en completa oscuridad, es posible aplicar algunas estrategias que permiten reducir el impacto de la iluminación sin necesidad de eliminarla por completo. Se recomienda optar por luces nocturnas de baja intensidad, preferentemente en tonos cálidos o rojizos. Además, es conveniente evitar el contacto visual directo con la fuente luminosa, ubicándola lejos del rostro y orientada hacia el suelo o una pared.
También resulta útil eliminar luces blancas o azules, ya que estas tienden a interferir con la calidad del descanso. Por último, pueden incorporarse lámparas con sensor de movimiento, que solo se encienden cuando se detecta actividad, permitiendo mantener la oscuridad la mayor parte del tiempo.
Recomendaciones para un descanso saludable
-
Mantener la habitación lo más oscura posible, con cortinas opacas o el uso de antifaces.
Limitar el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir y activar filtros de luz azul si se utilizan.
Sostener horarios regulares de sueño para favorecer el equilibrio del ritmo circadiano.
Evitar al máximo la exposición a fuentes de luz artificial mientras se duerme.