Limitar la duración: la siesta debe durar entre 10 y 20 minutos. Para evitar quedarse dormido más tiempo del necesario, es fundamental programar una alarma antes de cerrar los ojos.
Buscar una posición adecuada: no se recomienda utilizar la cama ni taparse con mantas como si se tratara del descanso nocturno. Lo ideal es permanecer semisentado o semirecostado, en una posición similar a la inclinación de un asiento de automóvil. También puede realizarse en un sillón o sofá que resulte cómodo, pero no demasiado confortable.
Controlar el ambiente: el lugar debe tener una iluminación tenue o permitir el uso de un antifaz para bloquear la luz. También es aconsejable reducir el ruido o utilizar ruido blanco para minimizar las distracciones.
Levantarse de inmediato: cuando suene la alarma, el despertar debe ser inmediato. No conviene quedarse acostado ni revisar el teléfono celular. La recomendación es incorporarse, estirar el cuello, respirar profundamente y caminar unos minutos para salir de la inercia del sueño.
Técnica del café antes de la siesta que potencia la siesta
Café 1
No tires el pocillo de café en casa, es el tesoro más grande que podés llegar a tener. (Foto: Archivo)
Una vez dominados los aspectos básicos de la siesta, Jaramillo propone sumar una estrategia poco conocida: consumir café justo antes de dormir.
El especialista recomienda ingerir entre 80 y 120 miligramos de cafeína, una cantidad equivalente a una taza de café de entre 300 y 350 mililitros, inmediatamente antes de cerrar los ojos.
La explicación es que la cafeína tarda entre 10 y 20 minutos en comenzar a hacer efecto. Como ese lapso coincide con la duración ideal de la siesta, la persona despierta cuando el estimulante empieza a actuar, logrando una mayor sensación de energía y alerta.
Errores de la siesta que conviene evitar
Existen algunas prácticas que, según el médico y divulgador de salud Carlos Jaramillo, pueden reducir los beneficios del descanso e incluso afectar el sueño nocturno:
- Dormir más de 30 minutos.
- Realizar la siesta después de las 4 de la tarde.
- Acostarse en la cama o arroparse completamente como si fuera el descanso de la noche.
Beneficios de una siesta corta
De acuerdo con la literatura médica y la experiencia clínica citada por el especialista, un descanso de aproximadamente 20 minutos puede generar mejoras significativas en el desempeño diario.
Entre los principales beneficios mencionados se encuentran:
- Duplicar el rendimiento en determinadas tareas.
- Reducir los errores hasta en un 20%.
- Disminuir los niveles de estrés en un 25%.
- Mejorar la memoria de trabajo.
- Favorecer una mejor regulación del apetito durante la tarde.
- Contribuir a un control más eficiente de la glucosa después de las comidas.
Para Jaramillo, una siesta bien realizada no representa una pérdida de tiempo. Por el contrario, considera que puede convertirse en una herramienta sencilla para recuperar energía, mejorar la concentración y afrontar el resto del día con mayor claridad mental.