1595925099_667652_1595925363_noticia_normal_recorte1.jpg
Mientras tanto, alrededor de 400 alumnos fueron puestos en cuarentena. En el distrito escolar de Palm Beach, Florida, iniciaron las clases, pero apenas pasaron dos días para que los casos alzaran sobremanera, por lo cual fue tomada la medida. Si bien la mayoría de los alumnos y alumnas no contrajeron el virus, se estima que todos estuvieron en contacto estrecho con un COVID-19 positivo.
Los niños siguen esperando en las puertas de los hospitales, los padres gritando por ayuda, y los médicos no dan abasto. Como dijo Jenkins, cuando mueran los niños internados, podrán ingresar los otros, ¿así continuará el círculo?, ¿o acaso se logrará un control hacia el descenso de los casos?