Y lo que vino después fue todavía más llamativo. De acuerdo con ese relato, la China no tendría demasiado contacto con las demás madres del colegio y sería una presencia bastante distante en las reuniones y actividades escolares.
“Resulta que la China no va al colegio porque es antisociable”, fue la frase que, según la periodista, le habría transmitido la cosmetóloga. La versión incluso fue más allá y habló de una supuesta “fobia social”. Sin embargo, no existe una confirmación pública de que la China Suárez tenga ese diagnóstico.
Siempre según este relato, cuando la actriz habría participado de alguna reunión escolar, permanecía mucho tiempo con el celular y tenía poca interacción con las otras madres.
La misma fuente habría señalado que Benjamín Vicuña era quien más participaba de las actividades escolares de Magnolia y Amancio, asistiendo a actos y encuentros cuando los chicos todavía eran más pequeños.
El dato aparece en un momento particularmente particular para la familia ensamblada de la China. La actriz es madre de Rufina, fruto de su relación con Nicolás Cabré, y Magnolia y Amancio, hijos de Benjamín Vicuña. Desde 2025, además, vive buena parte de su vida familiar junto a Mauro Icardi, y una parte de ese año fue en Turquía, donde él jugaba.
La relación con Icardi convirtió a la actriz en una protagonista permanente del conflicto que mantiene el futbolista con Wanda Nara, especialmente alrededor de sus hijas y de las rutinas familiares. Incluso durante 2026 hubo nuevos episodios vinculados a la escolaridad de las hijas de Wanda e Icardi y a la presencia de la China en determinadas situaciones familiares.
Pero el relato de la supuesta mamá del colegio incluyó una escena mucho más llamativa. Según la versión difundida, uno de los hijos de la China habría sido invitado a un cumpleaños, y allí se habría producido un particular encuentro entre padres y madres.
La periodista contó que estaban prácticamente todas mujeres y que Mauro Icardi también estaba presente. Según su relato, el futbolista habría intentado acercarse a conversar con ellas, mientras que la China habría tenido poca interacción con el grupo. “Él estaba solo, estaban todas las mamás. De hecho, en un momento se acercó a hablar con las mamás”, relató.
La supuesta fuente habría explicado incluso que la China casi no conoce a las otras madres, que en algunas oportunidades no respondería cuando le hablan y que tendría una personalidad más bien distante.
“Ella casi no habla, de hecho a veces no contesta. Vos le preguntás algo y no contesta y es como un poco antisociable”, fue la descripción atribuida a la mujer.
La situación generó sorpresa porque, según la conversación televisiva, la actriz suele estar en el centro de enormes grupos de exposición pública, pero tendría un comportamiento completamente diferente en el ámbito escolar.
Y ahí apareció una interpretación que rápidamente volvió a poner sobre la mesa una característica que muchas veces se le atribuyó públicamente a la China: su distancia con los medios y su tendencia a reaccionar a la defensiva cuando siente que la cuestionan.
Sin embargo, hay una diferencia fundamental entre ambas cosas. Que la actriz haya protagonizado enfrentamientos públicos, haya respondido con dureza a críticas o prefiera mantener determinados aspectos de su vida privada lejos de los medios no permite concluir que tenga fobia social ni ningún trastorno.
De hecho, en 2021 la propia China había contado que disfrutaba mucho de permanecer en su casa durante la pandemia y que se había vuelto “más intolerante”, aunque también había hablado públicamente sobre las críticas que recibía y sobre lo difícil que le resultaba lidiar con determinados comentarios.
Lo que sí está comprobado es que su vida familiar cambió radicalmente en los últimos años. Después de su separación de Benjamín Vicuña en 2021, tuvo otras relaciones y finalmente retomó su vínculo con Mauro Icardi, con quien construyó una familia ensamblada. En 2025 ambos pasaron Navidad junto a sus hijos y las hijas del futbolista, en una de las primeras imágenes que mostraron públicamente esa dinámica familiar.
En 2026, además, la China habló públicamente sobre el vínculo de Icardi con sus hijos y aseguró que los chicos lo quieren mucho, dejando en claro que el futbolista ocupa un lugar importante en la vida cotidiana de Rufina, Magnolia y Amancio. Ahora, esta nueva versión sobre su supuesto comportamiento puertas adentro del colegio vuelve a poner el foco sobre una faceta mucho menos conocida de la actriz.