La mujer también aseguró que vivió extorsiones y se refirió a su vínculo con el entorno de Prandi. “Vivimos extorsiones. Y ame usé parte de @JPrandiOficial. ¿A que nadie me llama mañana? Obvio que no, el poder es así”, escribió, en un mensaje cuyo alcance y circunstancias no fueron aclarados en sus publicaciones.
Pero las frases más fuertes llegaron cuando Polita habló de su hijo y de las consecuencias que, según afirmó, habría sufrido. “Solo que ser una mina que eligió el perfil bajo porque lo prefiere y pondera la salud de su hijo, me hizo cagar fuego ante una rubia tarada hegemónica y con el apoyo mediático y judicial de…”, publicó, en un mensaje que quedó inconcluso.
En otra publicación, defendió a Julieta Ortega y cuestionó lo que consideró una mirada mediática centrada en las mujeres adultas por encima de la voz de los menores. “No toda mujer por ser mujer es pura, legítima y very. Escuchamos más lo políticamente correcto —porque somos progres— que a la voz de lxs niños. Hoy hubo claros ejes de eso. Claro, los niños no votan…”, sostuvo.
También le dedicó un mensaje a Juan Prandi en el que lo desafió a discutir públicamente lo ocurrido. “¿Querés debatir verdades? Blanco sobre negro sobre cómo te venís manejando con la gente/familias con las que te involucrás?”, escribió.
La ex de Contardi fue más allá y aseguró que estaría dispuesta a declarar ante la Justicia. “Ojalá me convocara la Justicia para dar mi versión de los hechos que viví durante esos 12 años, siendo testigo de convivencias y manipulaciones en las que ella era partícipe, perjudicando a menores, niños y adolescentes”, afirmó.
En otro tramo de su descargo, volvió a apuntar contra Juan Prandi y lo desafió a que se conozca su versión de la historia. “¿Querés que cuente la historia real? El daño terrible que hiciste a muchos? Ser víctima de algo no te exime de la capacidad de daño”, expresó. Luego insistió: “A veces haber sido víctima de algo no te exime de la capacidad de daño ni de la toxicidad. Son cosas diferentes”.
Finalmente, recordó el impacto que, según ella, habría tenido la situación en su hijo: “Nunca olvidaré cómo destrozó injustamente a mi hijo, que nada tuvo que ver con su matrimonio de aaaañños”.
Los mensajes se conocieron después de que Prandi anunciara el final de su relación con Emanuel Ortega, con quien llevaba seis años y se había casado por civil el 15 de septiembre.
COMIENZA EL JUICIO POR ABUSO Y VIOLENCIA DE GÉNERO CONTRA EL EX DE JULIETA PRANDI
“Hoy, después de seis años de haber iniciado esta historia de amor, con mucho dolor, tengo que decir que decidí dar un paso al costado en mi relación con Emanuel”, escribió la conductora en sus redes sociales.
En el comunicado, también dejó una frase que despertó distintas interpretaciones: “Más allá de los papeles, que en definitiva no significan nada, cada pareja es un mundo, con sus propios acuerdos, algunos, no son negociables”.
A partir de esas palabras, en LAM surgieron versiones sobre una supuesta crisis previa y una posible infidelidad. Según comentaron en el programa, habría existido una discusión relacionada con una mujer de un estudio de grabación. Se trata de versiones televisivas que no fueron confirmadas por la pareja.
Prandi, por su parte, pidió que no se difundieran especulaciones sobre los motivos de la separación y expresó que necesitaba atravesar su duelo en privado.
Polita es la expareja de Claudio Contardi, el empresario al que Julieta Prandi denunció por violencia de género y abuso sexual, y es la madre del primer hijo del empresario. En agosto de 2025, Contardi fue condenado a 19 años de prisión por abuso sexual agravado, en el marco de la causa iniciada por la conductora. En octubre de 2026, según el contexto aportado, su defensa presentó un recurso ante la Suprema Corte bonaerense para solicitar la nulidad del proceso y su absolución.
En este escenario, las publicaciones reabrieron una polémica alrededor de Prandi y su entorno. La mujer sostiene que tiene información sobre situaciones que asegura haber presenciado durante años y manifestó su voluntad de declarar ante la Justicia.
Por el momento, sus mensajes constituyen acusaciones realizadas en redes sociales y no permiten dar por probados los hechos que describe. Tampoco se desprende de las publicaciones que exista una relación directa entre sus dichos y los motivos de la separación de Prandi y Ortega.