“Me llamaron tantas cosas que, por momentos, incluso mi nombre dejó de pertenecerme. Antes, Chantal Leclercq aparecía escrito en guardapolvos, exámenes, historias clínicas. Estudié durante años para aprender ese extraño oficio de mantener a otro ser humano de este lado de la vida”, continuó en su posteo.
Y cerró la publicación con una ironía: “Pero, de la nada, la peligrosa era yo. Qué risa. Y me río de eso porque hubo un momento en que reírme fue una de las pocas cosas que no pudieron sacarme”.
Leclercq hizo alusión a su trayectoria y a los años que dedicó a formarse en anestesiología. En el cierre de su mensaje, dejó una frase que sintetizó su postura frente a lo ocurrido: “Me negué a aceptar que el peor relato que alguien hubiera construido sobre mí fuera también el último”.
Su declaración en otra causa por anestésicos
La joven anestesista era residente y cursaba el tercer año en el Hospital General de Agudos Bernardino Rivadavia del sistema de salud porteño. Además Leclercq declaró como testigo en un expediente que involucra a Delfina “Fini” Lanusse y al anestesiólogo Hernán Boveri. Ambos fueron procesados por el presunto robo de propofol y otros materiales médicos del Hospital Italiano.
En esa causa, la médica aportó su testimonio sobre situaciones que, según relató, relacionaban a Lanusse con el consumo de anestésicos fuera del ámbito hospitalario. Sus declaraciones se incorporaron al conjunto de elementos analizados en el expediente.
Por su parte, la investigación vinculada con Leclercq apunta a establecer si existió un retiro irregular de propofol y otros insumos médicos, así como a determinar las posibles responsabilidades.
La investigación por la muerte de Alejandro Zalazar
Otro de los casos relacionados con los antecedentes mencionados en las actuaciones judiciales es el de Alejandro Zalazar, un enfermero que fue hallado muerto en su departamento el 20 de febrero. Al momento del hallazgo, tenía una vía intravenosa conectada a uno de sus pies y se detectaron sustancias anestésicas.
Zalazar había conocido a Leclercq durante su residencia en el Hospital Rivadavia. La anestesióloga declaró que, en una oportunidad, él le pidió que llevara un antibiótico al departamento de Lanusse. Según su relato, allí encontró jeringas y una ampolla de propofol.
La muerte del enfermero es objeto de una investigación separada de las causas relacionadas con el presunto robo de medicamentos.
Con su publicación, Leclercq volvió a referirse públicamente al impacto que tuvo el caso en su vida, mientras las actuaciones judiciales continúan para esclarecer los hechos investigados.