En una entrevista con la radio Cadena Ser, la mujer explicó que su marido no "quería que trabajara fuera", aunque ella sí le ayudó a trabajar en los gimnasios de los que era propietario, a cargo de "las relaciones públicas, haciendo de monitora, en fin, todo lo que podía".
Además de eso, la mujer relató que se dedicó "exclusivamente a las tareas del hogar, a atender a mi marido, a atender la casa".
"Me obligó a tener el rol específico" de los trabajos domésticos, "a estar en un margen en el que no podía moverme demasiado", narró.
"(Estoy) muy contenta porque creo que" la sentencia "ha sido muy merecida", concluyó.