El abogado argumentó que actuó en defensa propia, por eso aceleró su BMW y atropelló a los delincuentes. “Lo que yo hice fue arrancar, ya sabía hacia dónde iba, me di cuenta que no hubiera otra persona para no lesionar a nadie, agaché un poco la cabeza y los estrellé”, contó en la entrevista.
Los motociclistas dispararon dos veces más, cayeron al piso y resultaron ilesos. Saltaron por encima del BMW y corrieron para intentar escapar. Cuando el joven escuchó la sirena de la patrulla, salió como pudo del vehículo y quiso perseguir a los delincuentes, pero ya los había perdido de vista. Luego, la policía los capturó.