Concretamente, una intercepción por radio de la conversación de los rusos demostró que estas terminales están siendo empleadas por la 83ª Brigada de Asalto Rusa en la región de Donetsk, cerca de Klishchiivka y Avdiivka.
El HUR llegó a publicar un archivo de audio, que supuestamente provino del lado ruso de la línea del frente, en el que se puede escuchar una voz masculina hablando en ruso que dice "Starlink funciona, hay internet".
La empresa de Musk, SpaceX, aseguró en X que "nunca ha vendido ni comercializado Starlink en Rusia, ni ha enviado equipos a ubicaciones en Rusia".
Asimismo, indicó que investigaría los casos en los que se utilizan terminales Starlink sin permiso y que cerraría la terminal si fuera necesario.
El servicio satelital de Musk utiliza miles de pequeños satélites en órbitas terrestres bajas para transmitir servicios de internet.
El sistema fue elogiado como una herramienta importante en la capacidad de Ucrania para luchar contra las fuerzas rusas.
Sin embargo, las relaciones entre Musk y las autoridades ucranianas se fueron enfriando durante el trascurso de guerra en Ucrania, que estalló el 24 de febrero de 2022 tras la invasión rusa.
Según trascendió en septiembre de 2023, ese año, Musk ordenó a sus ingenieros desactivar en secreto las comunicaciones por satélite Starlink cerca de la costa de Crimea ocupada por Rusia, supuestamente para sabotear un ataque naval vital inutilizando totalmente los drones acuáticos ucranianos en ruta al puerto de Sebastopol.
Según Musk, su decisión estuvo motivada por un profundo temor de que el ataque aumentara las tensiones y Rusia tomara represalias con armas nucleares.
Sin embargo, para el Gobierno de Kiev, Musk cometió una traición.
Ucrania apuntó que al ataque abortado por Starlink permitió que navíos rusos sobrevivieran, lanzando posteriormente misiles contra poblaciones ucranianas.