Vacunas COVID-19: ¿cuál es la inmunidad después de la vacuna Sputnik light?

Entre las vacunas COVID-19 la Sputnik V es una de las más populares y efectivas del mercado de viales para inmunizarse.
La Sputnik V es una de las vacunas COVID-19 que se aplica en 60 países

La Sputnik V es una de las vacunas COVID-19 que se aplica en 60 países

La vacuna "Sputnik V" es una de las tres vacunas COVID-19 del mundo con una eficacia superior al 90% contra el covid-19. Se ha determinado una eficacia de la vacuna del 91,6% en base a los datos de 19.866 voluntarios que recibieron la primera y la segunda inyección de la vacuna "Sputnik V" o un placebo; se registraron 78 casos confirmados de COVID-19 en la etapa de control final.

Un análisis global sobre la respuesta inmune inducida por la vacuna Sputnik V, en el que participaron 288 individuos argentinos, indica que el 94% mostró presencia de anticuerpos específicos tras recibir una sola dosis de una de las vacunas COVID-19 de origen ruso. Asimismo, el estudio reveló que el 96% de las personas menores de 60 años tienen anticuerpos a los 21 días de la primera aplicación.

En los mayores, esa tasa es del 89%. Y dos inmunizaciones generan anticuerpos en el 100% de los vacunados, según concluyó la primera etapa de un estudio longitudinal de la Plataforma de Estudios Serológicos de la Provincia de Buenos Aires.

¿Puede una persona contagiarse de COVID-19 si ya se aplicó la Sputnik V?

Sí. La vacuna Sputnik V es 91,6% eficaz contra infecciones y 100% eficaz contra casos graves. Es decir, hay un 8,4% de probabilidades de desarrollar la enfermedad pero, de hacerlo, se transitará en forma leve, sin síntomas graves, reduciendo la circulación. Estos datos la convierten en una de las vacunas COVID-19 más efectiva del mercado.

“La vacuna Sputnik V da una respuesta inmune robusta en gran parte de los vacunados. Si analizamos al grupo con previa exposición al virus que se incluyó en el análisis, no se observó un aumento significativo en el título de anticuerpos al aplicar la segunda dosis, sugiriendo que esta población no recibiría un beneficio adicional al recibir una segunda dosis”, afirmó la líder del estudio, Andrea Gamarnik, jefa del Laboratorio de Virología Molecular de la Fundación Instituto Leloir (FIL) e investigadora superior del CONICET.