Por eso, el 21 de noviembre se hará el 90s Golden Fest, y su line up promete: El Simbolo, Dj Deró, Machito Ponce, Jazzy Mel, más artistas invitados y el Dj local; Javier Benzo. Una fecha que dejará mucha música y nostalgia de esa década.
El 90s Golden Fest tendrá como protagonistas a los artistas emblemáticos de aquella década, con una propuesta que busca recuperar los sonidos, hits y personajes que marcaron una época, pero con una puesta pensada en clave de festival.
Porque los 90 tienen esa curiosa capacidad de hacer convivir a quien los vivió en tiempo real con quienes los descubrieron décadas después a través de Spotify, TikTok o las playlists de sus padres.
La organización plantea justamente alejarse del formato de una fiesta nostálgica tradicional y apostar por una experiencia integral, con producción técnica, visual y escénica de gran formato.
El objetivo final es que la ecuación sea mucho más grande que una noche de música: artistas reconocidos, un recinto que busca consolidarse y una ciudad que quiere ganar protagonismo dentro del mapa del entretenimiento en vivo.
Por otro lado, el espacio viene acumulando antecedentes que permiten pensar en una agenda cada vez más grande. Durante 2026 fue escenario de actividades abiertas de las selecciones argentinas de básquet y vóley, además de propuestas de convocatoria masiva.
El 25 de junio, la Selección Argentina Mayor Masculina de Básquet realizó allí un entrenamiento abierto. Más tarde, entre el 31 de agosto y el 9 de septiembre, la Selección Argentina Mayor Masculina de Vóley también eligió el espacio para entrenamientos y actividades abiertas al público.
A eso se suma Costa Joven 2026, una propuesta municipal que reunió a alrededor de 1.200 jóvenes y tuvo un cierre abierto de gran convocatoria.
Es decir que el 90s Golden Fest no llega a un lugar que recién empieza a probarse frente al público: llega a un espacio que ya viene siendo utilizado para eventos deportivos, culturales y comunitarios de escala importante.
La apuesta ahora es subir todavía más la vara. Desde la organización imaginan a Espacio DAM como una especie de “mini Movistar Arena” del corredor norte, aunque con identidad propia y una escala adaptada a la región. La intención es que el festival sea apenas el comienzo de una programación que pueda incorporar shows, experiencias y producciones cada vez más grandes.