"El incremento de la disponibilidad de nitrógeno ha hecho posible producir más comida", pero "la otra cara son los problemas ambientales asociados a estas emisiones", agregó Thompson.
En ese sentido, el estudio puntualizó que Asia oriental y América del Sur -con cultivos muy intensificados- son las regiones que más contribuyeron al aumento mundial de emisiones.
La investigación advirtió que las emisiones estimadas hasta ahora, según los protocolos del IPCC -el panel de científicos expertos en Cambio Climático que asesora a la ONU-, subestimaron las emisiones reales.
Para el investigador español Luis Lassaletta, este trabajo confirma que "nos estamos acercando a los límites planetarios y para evitar cruzarlos, los gobiernos, investigadores, productores y consumidores debemos actuar de forma decidida y coordinada".
Agencia Télam