Las listas previas de favoritos incluyen autoras como la china Can Xue, la estadounidense Marilynne Robinson, la rusa Liudmila Ulítskaya, la polaca Hanna Kroll, la surcoreana Han Kang y la canadiense Margaret Atwood, nombre que ya suena habitual en esos listados, como el de Haruki Murakami.
Entre los clásicos se repiten el checo Milan Kundera, el albanés Ismail Kadaré, el húngaro Péter Nádas, el sirio Adonis, el australiano Gerald Murnane, el noruego Jon Fosse, el italiano Claudio Magris, los estadounidenses Don DeLillo y Joyce Carol Oates, el surcoreano Ko Un y el austríaco Peter Handke.
En los últimos años la Academia Sueca optó por elecciones sorprendentes, reconociendo por primera vez a una autora de crónicas periodísticas, al premiar a la bielorrusa Svetlana Alexijevich, autora de textos memorables sobre el desastre nuclear de Chernobyl, o galardonando al cantautor estadounidense Bob Dylan, célebre por su
La institución insiste en que no premia literaturas ni países sino autores, aunque el predominio histórico occidental es abrumador, con un 80 % de ganadores europeos y norteamericanos; desde su creación en 1901 solo reconoció 14 escritoras entre 114 galardonados; y solo en cuatro ocasiones el premio fue compartido, la última en 1974.
La lengua que domina el premio es la inglesa con 29 autores galardonados, sigue la francesa con 14, la alemana con 13 y la castellana con 11.
El español José Echegaray abrió en 1904 esa la lista, que incluye a los coterráneos Jacinto Benavente (1922), Juan Ramón Jiménez (1956), Vicente Aleixandre (1977) y Camilo José Cela (1989); a los chilenos Gabriela Mistral (1945) y Pablo Neruda (1971), el guatemalteco Miguel Ángel Asturias (1967), el colombiano Gabriel García Márquez (1982), el mexicano Octavio Paz (1990) y el peruano Vargas Llosa (2010).