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Cannabis medicinal en Argentina. ¿Legal o no?

Cannabis medicinal en Argentina. ¿Legal o no?

El asunto relacionado al cannabis medicinal en Argentina generó y genera mucha controversia, interés y, en determinados ambientes, polémica. Se trata de un tema que tiene impacto internacional, y que afecta de alguna forma a todos los sectores de la sociedad, y a las industrias.

En la actualidad, el cannabis medicinal en Argentina es legal. Se votó por unanimidad en ambas Cámaras de Diputados y Senadores de la Nación la la ley que regula el uso medicinal de esta planta, en noviembre del año 2016.

La ley 27.350 se encuentra disponible en formato PDF para descargar y leer con detenimiento, en el sitio web oficial de CAMEDA (Cannabis medicinal argentina), una asociación civil cuyo capital social está descrito como sus adherentes: pacientes, padres, cannabicultores, profesionales de la salud y del derecho.

La misión de esta organización siempre fue lograr el acceso de los pacientes de forma legal al cannabis medicinal, acompañados por el sistema de salud, autorizado por entes regulatorios, producido en todas sus formas posibles bajo normas de seguridad y calidad establecidas de acuerdo a condiciones vigentes del sistema de salud sea como formas herbales y fitofármacos , y sea cubiertas por los prestadores de salud.

Lo cierto es que, CAMEDA, ha tenido una gran incidencia y participación activa en la sanción de esta ley, promulgando sus valores y proporcionando herramientas de gran peso y valor en el sistema de información sobre el tema.

¿Qué es el cannabis medicinal?

Respecto a la historia de esta sustancia, que no es nada nueva, es necesario referirse a los orígenes. La planta de cannabis se utilizó por miles de años en muchas culturas alrededor del mundo para distintos fines, entre ellos, la medicina.

El cannabis posee distintos principios activos, denominados científicamente: “Cannabinoides”. Estos principios, en un número superior a 60, tienen distintas funciones, algunas descubiertas, y en su mayoría sin tener en claro aún cual es propósito. Estos Cannabinoides, por estar dentro de la planta se denominan Fitocannabinoides.

En anatomía, se sabe que el cuerpo humano posee, en la superficie de muchos tipos de células del organismo de cada individuo, sitios específicos donde se acoplan estos principios activos de la planta, los fitocannabinoides.

Los más reconocidos popularmente, y de cuales se tiene mayor información son el THC, el CBD, CBG, CBN y algunos más. Los receptores de estos cannabinoides son denominados CB1 y CB2, encontrándose distribuidos por todo el cuerpo.

Es necesario adherir que, el cuerpo humano también produce moléculas similares a las de la planta de cannabis, llamados endocannabinoides.

Los cannabinoides tienen muchas propiedades medicinales, y esto permite que algunas dolencias y patologías puedan ser tratadas con cannabis. Las enfermedades más comunes son el cáncer, la epilepsia, la glaucoma, la esclerosis múltiple, la fibromialgia, el dolor crónico de todo tipo, y muchas otras dolencias y patologías.

Existen diferentes tipos de plantas de cannabis, que presentan diferentes estructuras y cuentan con propiedades variadas, algunas en común y otras únicas de cada especie. Éstas son:

Cannabis índica: Esta variedad desarrolla una gran cantidad de ramas, una estructura sólida y compacta y no suele superar una altura de un metro y medio. Las plantas de esta variedad tienen hojas de foliolos anchos, son de un color un verde intenso y un sistema de raíces que coloniza rápidamente la maceta.

En cuanto a su período de floración, se puede decir que es corto, produciendo grandes racimos florales, denominados cogollos, cubiertos de resina, muy compactos y de buen tamaño. El crecimiento y floración en este tipo de plantas es más previsible, lo que ayuda al cultivador a planear su cosecha.

Cannabis Sativa: Se trata de plantas con un mayor periodo de crecimiento, incluso durante la floración, muy altas. Las hojas tienen foliolos más angostos que los de las índicas y son de un color verde menos intenso.

Su mayor cantidad se encuentra en las zonas cercanas al ecuador, de las que son originarias, y en las que hay mucha luz y poca variación de horas de exposición entre el invierno y el verano, por lo que la planta tiene la posibilidad de crecer constantemente y desarrollar una floración más larga.

Las plantas de la variedad sativa son naturalmente más aptas para el cultivo en exterior y climas cálidos, aunque se pueden obtener buenos resultados en interior si se les dedica atención.

Y, finalmente, la cannabis rudelaris: Son plantas en las que la floración no se rige por el fotoperiodo, (eso significa que no dependen de la cantidad de horas de luz que reciban para florar).

Esta denominación y tipo de comportamiento se define como “autofloreciente”. En las plantas índicas y sativas, la cantidad de horas de luz que reciben son las que determinan el comienzo y desarrollo de la floración.

Esta reacción al tiempo de exposición de luz no se da en la Rudelaris, que comienza la floración independientemente del fotoperiodo, apenas alcanza la madurez necesaria. Algo para tener en cuenta al momento de pensar en el enfoque medicinal, es que la Rudelaris tiene bajas concentraciones de THC y CBD.

La planta de cannabis como cualquier planta necesita de ciertos factores para desarrollarse. Necesita un medio para crecer (en general tierra), luz, agua, aire y nutrientes.

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