Una guía sencilla
A diferencia de las versiones anteriores (como Windows 7 y 8), ahora cuando el usuario define cómo cambiar el idioma de Windows 10 no sólo modifica la interfaz del sistema operativo y los aplicativos, sino que también repercute sobre Cortana, la nueva asistente virtual de Microsoft.
El primer paso es acceder al panel de Configuración. Para ello, hay que abrir el menú de inicio y cliquear sobre la rueda dentada ubicada en la columna de la izquierda. Vale aclarar que dicho botón también puede visualizarse desde la sección de notificaciones.
Una vez allí, el usuario comienza a navegar entre una serie de opciones hasta encontrar Hora e Idioma, cuyo ícono consiste en un reloj con dos letras. Este apartado contiene una lista de descarga exhaustiva de todas las alternativas disponibles referentes a cómo cambiar el idioma de Windows 10.
Dentro de la sección Región e Idioma se puede observar un resumen de la configuración actual del equipo y todos los lenguajes predeterminados. En caso de querer añadir uno nuevo, simplemente hay que pulsar sobre Agregar un Idioma (símbolo +) y buscar el deseado para su instalación.
Cumplida esta selección, es probable que luego deba establecerse una zona específica en correlación con el mismo, como por ejemplo los españoles de España, México, Argentina y cada uno del resto de los países latinoamericanos.
Cuando el idioma está listo para utilizarse, podrán desplegarse varias opciones situándose sobre el mismo. Pulsando sobre el renglón Establecer como Predeterminado, el usuario termina de resolver cómo cambiar el idioma de Windows 10 de acuerdo a sus preferencias.
Desde ese momento, comienza a ser el nuevo lenguaje por defecto de todo el sistema. Asimismo, las herramientas permiten descargas manuales del mismo, la escritura a mano y los comandos de voz para la asistente Cortana, junto con la configuración del teclado original según dicha selección.
Por último, si la persona quiere implementar un cambio y/o ahorrar espacio en el disco duro tiene la posibilidad de eliminarlo. En tal caso, debe ingresar al idioma como se ha explicado anteriormente y cliquear en Quitar. De ese modo, dejará de estar disponible y Windows vuelve a su estado original.
A pesar de ciertas dudas iniciales, queda claro que hoy en día es realmente fácil instruirse sobre cómo cambiar el idioma de Windows 10. Sin dudas, esta función es sumamente útil y necesaria, sobre todo en aquellos lugares de trabajo que requieran administrar más de una lengua, sea por motivos técnicos o mera operatividad.
Sobre la última versión
Windows 10 representa el último y actual desarrollo dentro de la familia de sistemas operativos Windows NT. Su origen oficial data de septiembre de 2014, seguido por una breve demostración en la conferencia Build 2014. Entró en fase beta de prueba en octubre de dicho año y fue lanzado al público en general el 29 de julio de 2015.
Recientemente, la empresa anunció su actualización prevista para noviembre de este año como parte del programa de prueba Windows Insiders. Además de cuestiones referentes a cómo cambiar el idioma de Windows 10, se incluyen novedades como la posibilidad de activar asistentes cuando la pantalla está bloqueada y subir contenidos a One Drive desde la barra de búsqueda de archivos de la pc.
Otras de las mejoras propuestas tienen que ver con el calendario y las notificaciones. Respecto al primer punto, el usuario puede marcar sus eventos en forma directa desde la barra de tareas. Allí, aparecerá un rectángulo de texto para escribir el nombre del mismo y la hora designada.
Una variante interesante es que puede quitarse el sonido cuando llegan los avisos, función que puede ser activada con un simple click dentro de ajustes. Además, la configuración expande su abanico con opciones de habilitación y clasificación por orden de prioridad, bajo distintas categorías.
Finalmente, el proyecto de cómo cambiar el idioma de Windows 10 sin complicaciones representa solo la punta del iceberg de una visión corporativa, cuyo sustento global se basa en la optimización de la eficiencia energética y la vida útil de la batería general para las computadoras con determinados procesadores.