Qué pasó. No es novedad que la Iglesia está en contra del aborto pero ahora los "curas villeros" tomarán una postura más activa en el tema: abrirán centros para "mujeres con embarazos de riesgo o inesperados". Allí, según informaron en un comunicado, se recibirán a "adolescentes y jóvenes mujeres que lleven adelante embarazos de riesgo, o inesperados, en condiciones de fragilidad y desamparo".










