Las imágenes, que se viralizaron rápidamente en redes sociales, muestran placas del cielorraso caídas en el piso y una gran cantidad de agua ingresando como una lluvia interna, lo que obligó a evacuar el sector de forma preventiva.
Un milagro: no hubo heridos
A pesar de la magnitud del episodio, no se reportaron heridos, algo que fuentes aeroportuarias definieron como “un milagro” debido al movimiento habitual de pasajeros en ese tramo horario.
La planta baja del aeropuerto, donde se ubica el área de check-in, no resultó afectada por el derrumbe, lo que permitió que el funcionamiento general de la terminal se mantuviera con normalidad.
Sin embargo, personal de seguridad activó protocolos para resguardar a los viajeros y evitar riesgos. En paralelo, trabajadores de mantenimiento comenzaron a aislar la zona y evaluar los daños estructurales provocados por el colapso.
Las causas: la tormenta y el sistema de desagüe
De acuerdo con información preliminar, el colapso habría estado vinculado a la acumulación de agua en el techo, producto de las fuertes lluvias que se registraron durante la madrugada.
Fuentes aeroportuarias indicaron que el sistema de desagüe no logró evacuar el caudal acumulado, lo que generó presión sobre la estructura hasta provocar el desprendimiento de una superficie cercana a los 40 metros cuadrados.
Este tipo de situaciones suele ocurrir cuando los sistemas de drenaje se saturan por precipitaciones intensas, algo que en las últimas horas se repitió en distintos puntos del Área Metropolitana de Buenos Aires.
Cómo impactó en los vuelos y pasajeros
Hasta el momento, no se informaron cancelaciones ni afectaciones en los servicios internacionales, aunque se aguardaba un parte oficial para determinar si algunos vuelos podrían sufrir demoras o reubicaciones.
En el lugar, pasajeros relataron momentos de tensión. Algunos aseguraron que la caída del techo fue repentina y que el ruido generó temor entre quienes estaban en la zona gastronómica.
Otros señalaron que, tras el incidente, se reforzó la presencia de personal de seguridad y se dispuso la reubicación de viajeros en otras áreas de espera, con el objetivo de garantizar la continuidad de las operaciones.
Temporal en el AMBA: el contexto del derrumbe
El episodio ocurrió en medio de un fuerte temporal que afectó a la Ciudad de Buenos Aires y al conurbano, con intensas lluvias, ráfagas de viento y alertas meteorológicas vigentes durante la madrugada y la mañana.
En distintos barrios se reportaron anegamientos, caída de árboles y complicaciones en el tránsito. El caso de Aeroparque se suma a este escenario, donde la infraestructura urbana quedó bajo presión debido a la cantidad de agua acumulada en pocas horas.