La reacción del futbolista, lejos de los escándalos, fue mantenerse en silencio. Según su estilo habitual, Messi prefiere no hacerse eco de lo que se diga o se opine sobre su vida sentimental. A lo largo de los años, el rosarino se caracterizó por evitar conflictos mediáticos y no responder rumores, incluso cuando los trascendidos se vuelven tendencia.
Además, lejos de lo que indican las malas lenguas, el propio Messi continúa mostrándose feliz y unido a su familia en redes sociales. De hecho, su último posteo en Instagram es una imagen en la que aparece junto a Antonela y sus hijos en su casa de Miami. La postal familiar fue tomada por muchos seguidores como una señal clara de tranquilidad y de que, al menos públicamente, la pareja continúa firme pese a las versiones que circulan.
Así, mientras los rumores siguen creciendo en internet, la reacción de Messi fue la misma de siempre: silencio, perfil bajo y una imagen familiar que habla más fuerte que cualquier especulación.