El futuro del agua

Día Mundial del Agua: ¿cuáles son los punto del país con más riesgo?

En el día que la ONU dispuso para tomar conciencia sobre su uso, A24.com habló con un especialista. Escasez, contaminación y los que viven sin agua segura.
por Luciana Arias | 22 de marzo de 2021 - 08:29
Solo el 0

Solo el 0,3% del agua del planeta es agua dulce.

Es vital y está en peligro. Como cada 22 de marzo, este lunes se celebra el Día Mundial del Agua. El objetivo: recordarnos que el mundo vive una crisis global respecto del tema. La Argentina no es la excepción: aunque es un recurso protegido por la Constitución Nacional, se derrocha y contamina en algunas zonas, mientras escasea en otras. Mientras tanto, miles siguen sin acceso a agua segura y cloacas.

Andrés Nápoli es abogado especialista en Derecho Ambiental y dirige la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN). Habló con A24.com sobre el presente y el futuro del agua en la Argentina.

El mapa del agua

¿Cómo es el mapa del agua en nuestro país?

En la Argentina los recursos hídricos están distribuidos de forma desigual, inequitativa. Hay zonas, como la metropolitana, el Litoral, parte de la provincia de Buenos Aires donde hay sobreabundancia de recursos hídricos. En otras, como las provincias de Cuyo, parte de la Patagonia, y del centro y norte del país, donde el agua escasea y mucho. Eso incide en la forma en que se accede a los recursos: las personas que menos agua tienen son las que más dificultades encuentran para acceder, las que más pagan para eso. A diferencia de aquellos con más recursos que tienen muchas mejores posibilidades.

image.png

¿Cómo nos relacionamos con el agua?

En aquellos lugares donde el agua escasea hay un mejor uso. Por ejemplo en la provincia de Mendoza, donde el agua de la fuente de alta montaña, de los glaciares, es utilizada para un conjunto de actividades productivas y para consumo humano. Hay legislación e instituciones para el uso del agua. Son muy fuertes porque regulan un recurso sumamente escaso: más del 96% de la provincia es desierto.

Pero en lugares como el área metropolitana de Buenos Aires, la cuenca del Plata, la desembocadura del Paraná, sobreabunda el agua. Acá la crisis es por la contaminación. Basta con ver el Riachuelo, el río Reconquista, el Luján. El Río de la Plata es fuente de agua potable y al mismo tiempo lugar de descarga de todos los efluentes cloacales.

Otro punto central es el de los humedales, que ocupan el 20% del territorio nacional. "Eso es agua, básicamente", dice Nápoli. El año pasado distintas organizaciones volvieron a pedir por una ley que proteja a estas zonas que se inundan de forma natural y funcionan como esponjas de la tierra. El tema cobró importancia por los incendios en el Delta. "Los Esteros del Iberá, los salares del Norte, en la Patagonia con los mallines, en Ushuaia con la turbera. Hay por todos lados." Es la cuarta vez que se intenta sacar esta ley, con fuertes presiones de los sectores agropecuarios, mineros, contra quienes buscan defenderlos.

image.png

El ránking de usos

¿Cualés son las actividades que más la usan?

En la Argentina y otros países agrícolas el mayor consumo del agua está dados por las actividades agropecuarias. Luego siguen las actividades industriales. En zonas donde falta, como en Cuyo, hay gran utilización por parte de emprendimientos mineros de alta montaña. Para lo que menos se usa es para el consumo humano, las redes de agua de las ciudades.

Agua falta chicos.jpg
La falta de agua en la región de Cuyo afecta más a los que menos tienen.

La falta de agua en la región de Cuyo afecta más a los que menos tienen.

Solo el 0,3% del agua del planeta es dulce. Según la ONU, en el mundo unas 2.200 millones de personas viven sin acceso a agua potable. Dos de cada 10 argentinos no lo tienen, según el último censo nacional de 2010. "Esto implica la necesidad de hacer obras para el acceso al agua potable y servicios cloacales. Si no los pozos ciegos terminan afectando la fuente de agua", explica Nápoli. Eso sucede mucho en el área Metropolitana de Buenos Aires. El mapa de acceso al agua sigue la línea de urbanización: "Donde más gente hay, más acceso al agua encontramos. Por ejemplo, en la Ciudad el 98% tiene agua, pero en muchos casos las villas no tienen ese acceso". Algo similar sucede en el Gran Buenos Aires. "La zona sur, Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora, tienen más acceso que lugares más alejados como Ezeiza y Cañuelas".

El segundo informe del Plan Nacional de Agua Potable y Saneamiento estimaba que de las 39,8 millones personas que vivían en áreas urbanas hacia 2015, entre el 87% y el 58% contaban con acceso a agua por red pública a cloacas. El informe indica que no hay estadísticas confiables respecto del nivel de tratamiento de aguas residuales, aunque "algunas fuentes calculan que se encuentra entre el 15 y el 20% de las aguas recolectadas".

Agua mapa Argentina.png

Derecho humano

El acceso al agua, ¿se considera un derecho humano?

En julio de 2010 la Asamblea de Naciones Unidas reconoció oficialmente al derecho humano al agua y al saneamiento. Esta resolución insta a los Estados y a las organizaciones internacionales a proporcionar recursos financieros y apoyar la capacitación para que las personas tengan ese acceso. La organización plantea medidas para que estos bienes sean de acceso global para 2030.

¿Hay legislación que la proteja?

Existe un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, el fallo Kersich, que en 2017 estableció que debían darle una solución a un grupo de vecinos que pedía tener acceso al agua potable y segura en la ciudad de Mercedes, por el elevado nivel de arsénico en el agua que tiene la ciudad. Allí se consideró el derecho humano de acceso al agua.

Cambio climático

Según los expertos, junto con la contaminación, o el uso desmedido en actividades productivas, el cambio climático es uno de los factores que más la afectan. "Presiona al recurso hídrico, modifica el ciclo del agua, las precipitaciones, las humedades del suelo. Algunos lugares se secan y en otros las lluvias se vuelven muy abruptas y en poco tiempo", agrega. "También afecta a los mares, a través del derretimiento de los glaciares o la subida de temperatura de los mares", dice Nápoli. La biodiversidad sufre las consecuencias.