La subsistencia estaba basada en la caza del guanaco y el ñandú, los animales que más tenían a su alcance. También recolectaban raíces y semillas con las que hacían harina.
Practicaban el nomadismo entre la meseta y la costa y en ésta recolectaban mariscos y cazaban mamíferos marinos.
Trabajaban el cuero con utensilios de piedra y fabricaban botes, mantas, vestimenta e inclusive construían sus viviendas. Éstas eran toldos, divididos en dos compartimentos, uno para hombres y otro para mujeres y niños. Se dice que se trata de uno de los pueblos más ávidos en las artesanías y los trabajos manuales.
Datos curiosos sobre el año nuevo Mapuche
Los Mapuches contaban con su propio calendario, el que aún hoy en día rige algunas de sus festividades. Las costumbres de este grupo siguen en vigencia para algunos sectores que aún deciden defenderlas y practicarlas.
Para ellos, el año comienza el 24 de junio: igual que lo hacen muchas otras culturas antiguas del mundo, este festejo se corresponde con el día en que amanece luego de pasar la noche más larga del año.
En cuanto a la religión, su Dios se llama Nguenechen, ser creador de todo lo que existe, que domina la Tierra como Rey o Pastor y da vida y fecundidad a los hombres. Además, y como seguramente cualquier persona habrá escuchado mencionar, creen en el Genio del Mal, llamado Hualicho o Gualicho.
Características de la lengua mapuche, origen y continuidad
La lengua mapuche, como la de la mayoría de los pueblos originarios o aborígenes americanos, no poseía escritura. La transmisión de las historias y leyendas, como así también de los saberes, se hacía en forma oral.
Con la llegada de los españoles, y fundamentalmente por el interés que éstos tenían en evangelizar a los pueblos indios, comenzaron a producirse los primeros diccionarios y gramáticas mapuches.
En ellos se representaban, con las letras del alfabeto español y algunos signos auxiliares, los sonidos de la lengua mapuche. Hoy en día existen varios diccionarios mapuches, entre los que puede recomendarse el de Esteban Erize.
En la actualidad, existen sectores de la población que consideran que este tipo de lenguas deberían estudiarse en la secundaria, respetarse en las regiones de origen donde se hablaban antiguamente, y fecundar una noción y cultura vinculada a las raíces de la tierra habitada en el presente.
Otros sectores, por el contrario, manifiestan una posición de enfrentamiento o rechazo ante toda posibilidad de reaparición de estos pueblos que, como se espera y se cree, lucharían por recuperar su territorio.
Se dice que los Mapuches son “el pueblo indígena más numeroso de Chile”. Es que la cantidad de personas que se consideran miembros de esa cultura alcanza la cifra de un millón.
Los mapuches habitaban a la llegada de los españoles un enorme territorio desde los valles al norte de lo que hoy es la capital de Chile, Santiago, hasta donde comienzan las islas del Sur, y así también muchos de ellos se han movilizado hacia Argentina. Hoy, habitan en comunidades rurales en el sur de Chile y en menor medida en el sur de Argentina y muchos han migrado a las ciudades.
Culturalmente, se trata de un pueblo con una fuerte identidad y que mantiene vivas la mayor parte de sus tradiciones y su lengua. Se los estudia en muchos proyectos antropológicos y de trabajo social.
En Chile, los pueblos originarios siguen siendo el grupo social más discriminado, pobre y marginalizado del país, según algunas encuestas y estudios de caso.
Se dice que existe una delicada brecha entre parte de la sociedad chilena, sobre todo conservadora, que no tiene una mirada apreciativa de la cuestión indígena, o sencillamente no le dedica interés, y los pueblos originarios en vigencia o su descendencia directa.
Lo cierto es que, tanto los mapuches como cualquier otro pueblo originario, constituyen un tema de reflexión y debate en escuelas, universidades y sectores políticos y educativos respecto a la cuestión de los derechos, las obligaciones, la modernidad, y la historia pasada. Distintos acontecimientos alrededor del mundo (más específicamente América Latina), dan fe de ello.