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La dura carta de dueños de boliches a Alberto Fernández: "Las autoridades serán responsables de las consecuencias de la clandestinidad"

La dura carta de dueños de boliches a Alberto Fernández:
"Las fiestas clandestinas ya dejaron de ser clandestinas. Todos saben que ocurren y casi nadie hace nada.¿Será que a algunas autoridades les sirve la clandestinidad?", denunciaron (Foto: internet)

Los dueños de discotecas que integran IDEAr (Industria del Entretenimiento Argentino) enviaron una carta al presidente Alberto Fernández y a los 24 gobernadores del país en la que demandan medidas urgentes para reactivar la industria del entretenimiento y alertaron que la "creciente ola de clandestinidad" será sólo responsabilidad de ellos.

Remarcaron que el objetivo del comunicado “es poner sobre la mesa la necesidad de contar con entretenimiento seguro real, con protocolos y reglas claras” y pidieron "que las autoridades no hagan oídos sordos a una sociedad y una industria que piden a gritos ser escuchados”.

Además, enumeraron los riesgos que traen consigo las fiestas clandestinas: falta de seguridad (robos, peleas, etc.); falta de servicios de emergencia (intoxicaciones, accidentes, etc.); tránsito (lugares alejados con caminos sinuosos, exceso de pasajeros arriba de un mismo vehículo, sin conductor designado, accidentes fatales, etc.); riesgos eléctricos (armados de la fiesta sin profesionales técnicos); conflictos sociales (vecinos hartos, peleas y denuncias por ruidos molestos recurrentes); y riesgo sanitario (carencia total de protocolos, sin distanciamiento alguno e imposibilidad de mantener las burbujas sociales).

A continuación, la carta completa:

Nos vemos en la imperiosa necesidad de escribirle para transmitirle nuestra profunda preocupación por la creciente ola de clandestinidad en relación al entretenimiento que afecta a nuestro país y la indefinición que rodea a nuestra industria en una temporada de verano que ya comenzó.

La falta de una legislación clara y cumplible por parte del gobierno nacional y de los gobiernos provinciales y municipales hace que el entretenimiento no sea considerado una política de estado sino, por el contrario, se intente esconder debajo de la alfombra y evitar tomar decisiones para no hacerse cargo, más aún siendo esta una realidad de vital importancia en medio de una supuesta etapa de Distanciamiento Social, Preventivo y Obligatorio que en teoría pero no en la práctica rige en el país.

El objetivo de esta carta es poner sobre la mesa la necesidad de contar con entretenimiento seguro real, con protocolos y reglas claras que reflejen lo que realmente ocurre en nuestro país y se intente ordenar y mejorar. Las fiestas clandestinas ya dejaron de ser clandestinas. Todos saben que ocurren y casi nadie hace nada.¿Será que a algunas autoridades les sirve la clandestinidad? ¿Cómo se explica que en todas las provincias de nuestro país se repitan este tipo de eventos cada vez más masivos y casi nadie haga nada para frenarlos?

La clandestinidad es un flagelo que creció a pasos agigantados con el correr de la cuarentena más larga del mundo. A mayor restricción, mayor clandestinidad. La gente hace meses que no se queda en su casa y los jóvenes buscan los momentos de ocio y entretenimiento. Si esto no se ordena, los riesgos que se corren serán cada vez más altos y los responsables de todas las consecuencias derivadas de la clandestinidad serán, únicamente, las autoridades que eligen mirar para otro lado y no hacerse cargo de la situación.

Queremos dejar bien en claro algunos de los riesgos que traen consigo las fiestas clandestinas: falta de seguridad (robos, peleas, etc.); falta de servicios de emergencia (intoxicaciones, accidentes, etc.); tránsito (lugares alejados con caminos sinuosos, exceso de pasajeros arriba de un mismo vehículo, sin conductor designado, accidentes fatales, etc.); riesgos eléctricos (armados de la fiesta sin profesionales técnicos); conflictos sociales (vecinos hartos, peleas y denuncias por ruidos molestos recurrentes); y riesgo sanitario (carencia total de protocolos, sin distanciamiento alguno e imposibilidad de mantener las burbujas sociales).

Necesitamos ofrecer a la sociedad entretenimiento seguro y con protocolos, bajo esquema de burbujas sociales, con horarios extendidos para evitar que la gran mayoría de la gente quiera continuar la noche más allá de los horarios establecidos.

Desde IDEAr estamos convencidos de la necesidad de trabajar en conjunto con las autoridades. Así lo hemos hecho desde el inicio de la pandemia. Somos probablemente la industria más golpeada y que todavía hoy, 16 de diciembre, dependemos de la buena predisposición de algún intendente que entienda la situación y nos permita ejercer nuestro trabajo de forma ordenada aun “incumpliendo” la normativa provincial o nacional vigente.

Mientras tanto, vemos cómo nuestra industria se cae a pedazos y como la ilegalidad gana terreno frente a la atenta mirada de las autoridades que pretenden no enfrentar el tema esperando que pase la temporada lo más rápido posible.

Disfrutar de entretenimiento seguro es una realidad y es posible. Contamos con todos los protocolos necesarios. Esperamos y deseamos que las autoridades tomen noción de la importancia que tiene este tema y que no hagan oídos sordos a una sociedad y una industria que piden a gritos ser escuchados.

En Europa se intentó combatir la clandestinidad con toque de queda, prohibiciones o mirando para el costado. Los malos resultados están a la vista. Confiamos que Argentina no cometa los mismos errores.

Agradecemos de antemano su buena predisposición para poder solucionar este conflicto a la brevedad y aprovechamos para saludarlo muy cordialmente,

IDEAr Industria del Entretenimiento Argentino

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