El 6 de enero de este año, S.O.E.C.C.C.R.A realizó la primera presentación ante el Ministerio de Salud solicitando que los trabajadores funerarios reciban la vacuna contra el COVID-19, pero la respuesta no fue positiva. “Nos dijeron que la prioridad la tenía el personal de salud y que luego nos tendrían en cuenta, a medida que haya disponibilidad de vacunas”, comentó Valente. Y añadió: “Los empleados manipulan los cuerpos de las personas fallecidas por coronavirus y, además, tratan con sus familiares. El riesgo de contagio es altísimo”.
Ante las reiteradas negativas, el Sindicato de trabajadores funerarios intentó por diversas vías lograr su objetivo: “Dada la situación, comenzamos a hacer las presentaciones correspondientes en las diferentes secretarías y ministerios de salud. En algunos lugares del interior del país logramos que nos tuvieran en cuenta para la inoculación. Lamentablemente, hasta el día de hoy, no hemos tenido respuesta positiva en el AMBA, donde se concentra el mayor número de trabajadores”, finalizó Valente.
Hasta el momento, hay aproximadamente 10.000 empleados del rubro que esperan que se respete su condición de actividad esencial y que el Gobierno responda de forma positiva a su pedido.