Mientras el camionero paraguayo cuenta sus desventuras, se acerca un colega suyo, Robert Ramírez, mate en mano, con algunos ingredientes para el almuerzo comunitario. Robert relata la situación de abandono que están padeciendo por “la inacción de las autoridades de este país, que no han dado ninguna señal de querer reparar el paso internacional. Por suerte nos dijeron que hay un camino alternativo y que la gente de Jujuy empezó a trabajar para dejarlo transitable en el menor tiempo posible”, cuenta.
Según se supo, el gobernador Carlos Sadir les encargó a sus ministros y secretarios que se ejecuten las obras necesarias para rehabilitar el tránsito internacional, disponiendo partidas presupuestarias excepcionales del tesoro provincial. Ocurre que la ya de por sí desfinanciada Dirección Nacional de Vialidad anunció que tardará más de dos semanas en despejar los caminos, y sólo con arreglos provisorios.
Los funcionarios de Sadir tratan de no hablar de la responsabilidad de la Nación, mientras buscan soluciones inmediatas a los inconvenientes económicos, turísticos y viales que están ocasionando los cortes.