Encontrar el auto y el rastreador señalaba que sus pertenencias estaban en el baúl. La Policía se comunicó con la Fiscalía N° 58, con la intención de proceder a recuperar los elementos, pero el fiscal no los dejaron. "Retírense, están alterando la paz en la villa", les dijeron.
"El policía le explicaba que yo estaba ahí y que la geolocalización marcaba que mis cosas estaban en el auto, pero el fiscal obligó a los policías a abandonar el lugar. Volvemos a la comisaría, les muestro que el celular cambia de posición en el mapa y vuelve al mismo lugar que antes. Los policías, queriendo ayudar, llaman al comisario, el comisario llama a alguien y pide una autorización, se la dan, por lo que volvemos nuevamente a la villa", relató la víctima a Infobae.
"En un momento, se asoma un nene de unos 10 años de la villa, saca una foto con un celular y se va corriendo por los pasillos. 'Es el vigía', me dicen. Fue a avisarle a gente de adentro", sumó al relato y decidieron irse.