Marcelo Briones, médico del hospital Héctor Quintana, desconociendo el derecho legal de la chica a interrumpir el embarazo producto de una violación, sostiene: "No pretendemos que se lleve el bebé a la casa, sino que nazca vivo y que lo de en adopción".
La nena violada se presentó el viernes 11 en el hospital de su ciudad, y desde entonces se está dilatando el proceso. "Es cometer una tortura contra una niña. Es ir contra su derecho, y revictimizarla", dijo a Página 12 Marta Paniagua, abogada la nena, integrante de Católicas por el Derecho a Decidir.