El mismo pitbull está señalado como el autor de la muerte de
otro perro, y de otros ataques similares en el barrio. No obstante, la
preocupación mayor de los frentistas es la actitud de sus dueños. "El tema
no es el perro, es la mala dueña", refiere la agredida. Por este último
suceso se radicó una denuncia policial.
El pitbull figura en el registro de "razas
peligrosas" del Gobierno Porteño, y
ha sido repetidas veces protagonista de ataques violentos contra terceros o
contra sus propios dueños. A fines de febrero, un hombre fue atacado por uno de
estos perros en San Clemente, mientras practicaba kitesurf. Y esta semana una
argentina murió al ser atacada por sus dos mascotas pitbull en Texas, en los
Estados Unidos.