El argentino se convirtió en el fallecido número 11 por la pandemia en Uruguay.
El 20 de marzo pasado, los pasajeros y la tripulación de un barco de Buquebús que viajó de Montevideo a Buenos Aires fueron puestos en cuarentena, después que un joven de 22 años llamado Luca Singerman, le reveló al capitán que había contraído el nuevo coronavirus.
Singerman aseguró que había llegado a Uruguay con un grupo de amigos tras visitar Holanda y al sentir síntomas se realizó un test, pero no esperó los resultados para abordar el Buquebus y ocultó a las autoridades la decisión, ante el temor de que se cierren las fronteras, tal como ocurrió días más tarde.
El joven estuvo algunos días detenido, es investigado por la Justicia Federal, y luego tuvo que ser internado a causa de la enfermedad.