Por parte, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, también despidió en su cuenta de la red social X al historiador. "Muy triste noticia la partida de Norberto Galasso, gran historiador de nuestro país y referente indiscutido del pensamiento nacional. Nos quedan su obra fundamental y su enorme compromiso con la soberanía de nuestra Patria", escribió el mandatario.
Una obra dedicada a recuperar otras voces de la historia
La producción de Norberto Galasso estuvo atravesada por el intento de recuperar protagonistas y movimientos que, desde su perspectiva, habían quedado relegados en los relatos históricos predominantes. A lo largo de más de seis décadas publicó más de 70 libros y escribió sobre figuras como Eva Perón, José de San Martín, Arturo Jauretche, Raúl Scalabrini Ortiz, Enrique Santos Discépolo, John William Cooke y Atahualpa Yupanqui.
Su actividad intelectual no quedó limitada a los libros. Entre 2004 y 2010 llevó sus interpretaciones de la historia a los ciclos La otra historia argentina y Los malditos de la historia argentina, realizados en el ND Ateneo. Los encuentros reunieron a cientos de personas y fueron parte de una tarea de divulgación que Galasso sostuvo durante distintas etapas de su vida.
Una trayectoria que trascendió los libros
Galasso había nacido en Buenos Aires el 28 de julio de 1936. En 1961 se graduó como contador público en la Universidad de Buenos Aires y posteriormente desarrolló tareas como docente y rector del Instituto Superior de Periodismo José Hernández.
La difusión de sus ideas continuó durante las últimas décadas. En julio de 2017 comenzó a conducir Galasso de Media Cancha en Radio Caput y permaneció al frente del programa hasta sus últimos años. También dirigió el periódico en línea Señales Populares.
En 2024, parte de su trayectoria llegó al cine con el estreno de Galasso. Pensar en nacional, dirigido por Federico Sosa. El documental se presentó en el Cine Gaumont y recorrió su obra y su pensamiento.
Galasso mantuvo su actividad intelectual hasta pocas semanas antes de su muerte, cuando continuaba escribiendo artículos y participando de entrevistas, pese a sus problemas de movilidad.
Desde 2014 se desempeñaba como “embajador de la cultura popular argentina”, una función honorífica que ejerció hasta septiembre de 2025. El Gobierno nacional dejó sin efecto su designación mediante el Decreto 692/2025, firmado por Javier Milei. La medida se tomó en el marco de una revisión de cargos y competencias orientada a reducir el gasto y optimizar los recursos públicos.
El puesto contemplaba la representación y difusión del patrimonio cultural argentino a través de conferencias, actos públicos y tareas de asesoramiento al Estado en políticas vinculadas con la identidad y la memoria colectiva.