El apicultor Nicolas Géant, quien se ocupa de las colmenas de Notre Dame se mostró emocionado ante esta noticia. "Al principio pensé que las tres colmenas se habían quemado, no tenía ninguna información. Pero luego vi en las imágenes satelitales que no era así y el portavoz de la catedral confirmó que entraban y salían de sus colmenas", dijo a AFP.
Las abejas de Notre Dame producen unos 25 kilos de miel al año que consumen los empleados del lugar. Se instalaron allí en 2013 y, aunque el lugar parece extraño, hay otras colmenas similares como en la Ópera de la ciudad.