Con respecto a los taxis, no existen exigencias oficiales, pero los choferes no permiten subir al vehículo sin un tapabocas. Algunos se han separado directamente de los pasajeros colocando un plástico y, pueden viajar dos pasajeros en la parte de atrás por lo que queda inutilizado el asiento del acompañante.
Además se encomendó al “Comité de Crisis Prevención COVID-19 para el Transporte Automotor” la elaboración de “un protocolo específico para los servicios de transporte automotor urbano y suburbano de oferta libre de Jurisdicción Nacional”.
La semana pasada, el Gobierno había establecido clausurar la puerta de ingreso delantera que se ubica a la derecha del chofer, siempre y cuando el diseño del vehículo lo permita, por lo que para los pasajeros se habilitaron las puertas posteriores de la unidad, tanto para el ascenso como para el descenso.
Además se anuló íntegramente la primera fila de asientos, debiendo sentarse los pasajeros con la debida distancia social.