La vida de Alberto Porcet y toda su familia cambió para siempre. Fue en el momento en el que un grupo de delincuentes acribilló a su hijo Leandro porque se resistió a que le robaran el celular. "Me metieron la mano en el corazón sin anestesia y lo arrancaron", afirmó con los ojos llenos de lágrimas. La policía detuvo en las últimas horas a por lo menos 3 sospechosos por el homicidio. Uno de ellos tiene 14 años.











