Ante los cientos de miles de jóvenes presentes Francisco insistió en que el ahora de Dios con Jesús "se hace presente, se hace rostro, carne, amor de misericordia que no espera situaciones ideales o perfectas para su manifestación".
Antes de regresar a Roma esta tarde, el Papa visitará un centro de acogida administrado por la iglesia donde viven 18 personas portadoras de VIH. Según la organización de ONUSIDA, 36,7 millones de personas vivían en 2016 con el virus en el mundo, incluyendo 21.000 en Panamá.
A lo largo de esta visita de cinco días, el sumo pontífice habló de los peores males que afectan al continente americano: la corrupción política, la "plaga" de los femicidios, y el drama de la migración forzada.