En 1450 Gutenberg logró la primera impresión exitosa de su invento: un libro en latín sobre cómo pronunciar discursos. De allí en adelante, Gutenberg siguió avanzando y apostó a contratar un equipo de línea de montaje para producir libros más rápido que nunca. Otro de los hitos en su historia se da en 1452, cuando da comienzo a la edición de la Biblia de 42 líneas, también conocida como Biblia de Gutenberg.
En 1455, el inventor, que no había calculado bien el costo y tiempo que le llevaría imprimir las 150 biblias que se había propuesto, carecía de solvencia económica para devolver el préstamo que le había concedido Johann Fust, con quien se había asociado previamente y quien había puesto a su yerno, Peter Schöffer a supervisar el trabajo de Gutenberg.
Como resultado de esta situación económica que atravesaba el inventor, que le impedía devolver el dinero prestado, la sociedad se disolvió y Fust, junto con su yerno, continuaron adelante con la impresión de las biblias que rápidamente fueron vendidas. Fue el comienzo de un próspero negocio para ambos y el inicio de un cambio que marcó un antes y un después en la producción y distribución de textos.
Fuente: Infobae