Qué pasó. Para terminar de definir con qué auto se quedaba, una mujer les pidió a los empleados de una concesionaria de Lanús que la dejen “escuchar el motor” de uno de los 0 km. Le dieron las llaves y ella la giró sin darse cuenta que el vehículo, un Peugeot 305 color rojo, no estaba con el freno de mano y que había quedado en primera. El auto salió disparado por el vidrio del local y al llegar a la vereda atropelló a los transeúntes.










