Según el Banco Central de la República Argentina, estas cuentas no poseen costo ni de apertura ni de mantenimiento.
Las mismas, también, tienen asociada una tarjeta de débito sin costo; que permite al usuario poder depositar, extraer y comprar en comercios con débito directo, pero sin financiamiento.
Las cajas de ahorro están preparadas para que la persona pueda realizar sus transacciones en cajeros automáticos. De acuerdo a la entidad que la ha emitido, los movimientos realizados en ella, serán sin costo. Por lo tanto, es importante conocer la disponibilidad de cajeros que la entidad bancaria brinda al respecto.
Además, es de vital importancia conocer los costos de otras redes y su uso en el exterior, para tener mayor disponibilidad en la operatoria de las mismas, en el caso que se necesite.
Al tener una cuenta y una tarjeta de débito asociadas, las mismas tienen la posibilidad de operar por la banca electrónica online o home banking del banco al que pertenecen.
De esta manera, la persona que posea una cuenta podrá ingresar por internet al sitio web de su banco, generar un usuario y contraseña, asociar su producto y no solo chequear sus saldos o movimientos, sino pagar sus servicios por medio de la red. También tendrá la capacidad de realizar transferencias a otras cuentas y contratar otros servicios (como seguros, plazos fijos, etc.).
Al abrir una caja de ahorro y bancarizarse el usuario genera un vínculo con la entidad bancaria, donde la misma deberá proveerle atención personalizada en las sucursales, atención telefónica ante cualquier consulta o atención automática por los distintos canales web.
¿Cuáles son los requisitos para abrir una caja de ahorros?
Según la normativa A 6762, actualizada al mes de agosto del 2019, el Banco Central de la República Argentina (BCRA), estipula que:
Toda persona física mayor de 18 años podrá hacer la apertura de una caja de ahorros, presentando su Documento Nacional de Identidad (DNI) en vigencia según la ley y su número de CUIT (Clave única de identificación tributaria) o CUIL (Clave única de identificación laboral).
Si su domicilio particular difiere del que posee en el DNI, la misma deberá presentar una copia de un impuesto o servicio a su nombre o, en su defecto, un certificado que acredite domicilio; tramitado en dependencias municipales en las provincias o en el CGP (Centro de gestión y participación comunal) en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En los mismos se corroborará como mínimo: nombres y apellidos, lugar y fecha de nacimiento, y domicilio. Se consultará también la ocupación y estado civil del solicitante, al realizar la apertura.
A partir del mes de mayo de este año, el BCRA emitió una nueva comunicación dando la posibilidad de aperturas de cajas de ahorro para menores de 18.
Con este objetivo, el Banco Central pretende fomentar y expandir la bancarización en los más jóvenes, estimular sus habilidades financieras a la hora de operar, y facilitar sus transacciones cotidianas pudiendo acceder a tarjetas de débito y transferencias; entre otros medios de pago electrónicos.
Tanto los bancos como otras entidades financieras pueden ofrecer a adolescentes de entre 13 y 17 años una caja de ahorro, sin la necesidad de estar acompañados por sus padres o representantes legales, en el momento de la apertura. El titular de la cuenta abierta será el menor, sin admitirse autorizados.
Por otro lado, la cuenta destinada para estos jóvenes es en pesos, y no poseerá ni costos de apertura ni mantenimiento. Tampoco costos por la utilización de los cajeros automáticos de la entidad bancaria o su plataforma de home banking.
El adolescente tendrá acceso a:
- Una tarjeta de débito a su nombre, para extraer efectivo en cajeros y comprar en comercios.
- Transferencias inmediatas o pagos usando la banca electrónica, los cajeros automáticos, aplicaciones para celulares, pago con código QR y otros.
- Posibilidad de realizar plazos fijos e inversiones (según los bancos).
- Al llegar a la mayoría de edad, el joven tendrá una caja de ahorros que se convertirá en convencional, de la cual podrá seguir siendo el titular y adicionar productos o servicios diferentes, según la oferta de productos que le realice la entidad.