Sin embargo, este no es el primer caso de un empresario que denuncia el hostigamiento sindical. El mes pasado, el presidente de la planta ArreBeef en Pérez Millán, ubicado en el partido bonaerense de Ramallo, anunció por megáfono que había decidido cerrar el establecimiento y dejar sin empleo a 1.000 empleados, luego de estos rechazaron una conciliación obligatoria.
“Esta situación no se va a revertir, venga quien venga. Esta fábrica va a dejar de funcionar, no tiene marcha atrás”, había anunciado Hugo Borrel, de 74 años, en la puerta del frigorífico de 100 años.
Los trabajadores acusan al titular del Sindicato de Trabajadores de la Carne en la zona norte, Luis Pérez, quien se desempeña en el cargo desde hace varios años. Los empleados buscaban modificar la representación gremial y apuntaban contra Pérez por trabar la situación.