Para ayudar a entender más al respecto, la especialista detrás de @nutricion.ag ejemplifica: "Cuando hay bulimia, por ejemplo, la persona tiene que tener un atracón por semana hace por lo menos tres meses y con métodos compensatorios (es decir, vómitos, ayunas, diuréticos). ¿Qué pasa en los TANE? La persona no tiene atracones todas las semanas pero sí son esporádicos. Esto se llama bulimia no específica. Son atracones pero no con la misma frecuencia que en una bulimia". Más allá de estas diferencias, remarca Murcho, estos trastornos pueden ser igual de preocupantes que cualquier otro trastorno alimentario.
La nutricionista agrega también que los TANE son un fenómeno muy común que ataca sobre todo a personas que son vulnerables a padecer un trastorno y hacen dieta. Eso sucede "porque con las dietas hay restricción, entonces pueden haber atracones muy esporádicos con vómitos, laxantes o diuréticos". Del mismo modo, aclara que una persona que hace dieta y cada tanto tiene algún atracón sin método compensatorio también tiene un trastorno alimentario porque esas son conductas no son normales. "Es igual que con el dietante crónico, es un trastorno alimentario también, porque está todo alterado", suma.
A la hora de detectar este tipo de trastornos, Murcho dice que la misma persona se suele dar cuenta de que no tiene conductas normales para con la comida, sobre todo cuando hay atracones. "Es lo mismo que pasa con la bulimia, hay más conciencia de enfermedad que en la anorexia, porque el vómito o el laxante son conductas más dañinas para la misma persona", explica. Para que otra persona se dé cuenta, en cambio, hay que prestar más atención. "Son personas que restringen mucho, o que comen y van al baño, o que se aíslan, o que se llevan sus tuppers. Personas en las que te das cuenta que hay conductas que no son normales". Incluso, resalta, "muchas de ellas pueden estar en peso normal".
Por otra parte, en algunos de estos casos aparecen señales más relacionadas a la ortorexia que a otros trastornos más conocidos como la bulimia o la anorexia. "La ortorexia es la obsesión con la alimentación saludable. La persona come y come sano, pero tiene una obsesión patológica, algo que en general se da con otro trastorno psiquiátrico a la par, como puede ser un trastorno narcisista, o un trastorno obsesivo compulsivo, con una personalidad muy perfeccionista. Y no necesariamente hay vómitos o inanición", dice la voz detrás de @nutricion.ag.
Lo más peligroso, sin embargo, son los métodos compensatorios; esto es así porque, según cuenta Murcho, generan un desbalance del potasio, del sodio, del magnesio, y eso puede generar una falla cardíaca. Además, como consecuencias de estos trastornos se encuentran también la posible pérdida del pelo, amenorrea (ausencia de menstruación), osteoporosis e hipoglucemia, entre otras.
En cuanto a tiempos de recuperación, dice que para estos trastornos no existe una única respuesta, ya que cada metabolismo es distinto y cada cuerpo tiene su aguante. "Depende mucho de la causa: hay personas que se enferman por causas tan traumáticas como un abuso, aunque esto puede darse también por un desbalance de los neurotransmisores y eso lo vuelve más complicado porque es algo más psiquiátrico; o sea, todo depende de del caso y de la persona, cada caso es diferente a otros, son todos distintos". Eso sí; cuanto antes se trate, mejor.