La protesta de la Policía Bonaerense se trasladó a la Quinta de Olivos donde más de una veintena de patrulleros rodearon la zona haciendo sonar sus sirenas en reclamo por mejoras salariales, entre otros puntos.
La protesta de la Policía Bonaerense se trasladó a la Quinta de Olivos donde más de una veintena de patrulleros rodearon la zona haciendo sonar sus sirenas en reclamo por mejoras salariales, entre otros puntos.
Ante la situación, el secretario de Comunicación y Prensa de la Presidencia de la Nación, Juan Pablo Biondi y el secretario general, Julio Vitobello, se presentaron ante los efectivos en las afueras de la residencia para hacerles llegar la invitación del presidente Alberto Fernández a que ingresen al menos ocho representantes de la fuerza para mantener una conversación.
Sin embargo, los miembros de la fuerza se negaron y exigieron que el Presidente salga a la puerta para hablar con ellos. "El Presidente nos está invitando a ingresar cuando él tiene pleno conocimiento de lo que se le pidió al ministro de Seguridad. Qué es lo que pretenden, ¿que sigamos con la marcha?", se pudo escuchar a uno de los efectivos allí presentes.