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Milo tiene un año y cinco meses y es el único sobreviviente.
El bebé continúa internado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, donde ingresó tras ser derivado de urgencia desde el Hospital Zubizarreta. Su estado general evolucionó favorablemente desde el primer día, y los médicos aseguran que ya está en condiciones de pasar a una sala común.
Tres de los cinco integrantes de la familia que murió en el barrio porteño de Villa Devoto por una intoxicación con monóxido de carbono habían regresado a la Argentina este lunes para visitar a sus abuelos.
Los fallecidos fueron Graciela Just (74 años); el marido de ella, Demetrio De Nastchokine (79); el hijo de ambos, Andrés De Nastchokine (43) y su pareja, Marie Lanane (francesa, de 42); y su hija, Elisa De Nastchokine (cuatro años).
Por qué sobrevivió el bebé de la intoxicación con monóxido de carbono
El único sobreviviente de la tragedia fue Milo. Andrés, Marie y sus dos hijos habían viajado al país desde Italia y en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza fueron recibidos por Graciela y otros dos hijos suyos, hermanos de Andrés: Alejandro y Maia De Nastchokine.
De hecho, el propio Alejandro fotografió el momento de la llegada y lo compartió en una historia en su cuenta de Instagram. Luego, Andrés, su esposa y sus hijos se habrían dirigido a la casa de su mamá, Graciela, en Villa Devoto, donde los esperaba su padre, Demetrio De Nastchokine.
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Andrés, el padre del bebé que sobrevivió.
Horas después, se produjo la tragedia. La casa de la familia De Nastchokine estaba totalmente cerrada, una condición habitual en jornadas de bajas temperaturas aunque extremadamente peligrosa ante una eventual fuga de monóxido de carbono, un gas imperceptible que puede provocar la muerte en pocos minutos.
Aunque la intoxicación del bebe que sobrevivió fue evidente, su situación resultó menos grave que la de los otros ocupantes de la casa, porque la habitación donde estaba tendría un menor nivel de concentración del gas o una mejor ventilación.
El jefe de toxicología del Hospital Fernández, Carlos Damin (MN 81870) explicó : “Definitivamente el bebé se salvó porque estaba en una habitación separada. Además, seguramente estaba acostado, y el monóxido de carbono tiende a acumularse en las capas superiores del ambiente. Eso hace que el aire más cercano al suelo se contamine más lentamente. En esos casos, quien está acostado tarda más en inhalar una dosis letal del gas”.